MALARGÜE– Tras seis meses de idas y venidas finalmente José Gabriel Ferrero pudo jurar ayer como
concejal de este departamento.
Los ediles justicialistas Jorge Marenco y Fabián Pérez se sentaron en sus bancas y junto a
sus pares de la Unión Cívica Radical y de la Concertación dieron el quórum necesario para que se
cumpliera una orden emanada el 27 de setiembre del Juzgado de Paz, ordenando la asunción del
dirigente opositor.
Ferrero fue electo en junio de 2009 con casi el 20% de los votos emitidos por los malargüinos
en representación de un partido estrictamente departamental: el Movimiento Popular Malargüino
(Mopoma), que enarboló como su principal bandera investigar los posibles hechos de corrupción de la
administración del intendente Juan Antonio Agulles.
En mayo, la Comisión de Poderes integrada mayoritariamente por concejales afines al jefe
comunal le negaron el acceso a la banca por encontrarlo inhábil "ética y moralmente" para
desempeñar el cargo de legislador local por haber entregado, en su momento, cheques sin fondos,
aunque una comunicación oficial del Banco Central de la República Argentina indicó que con
posterioridad los valores fueron cancelados.
Desde ese momento se realizaron presentaciones en la Justicia que le han sido favorables al
dirigente mopomista pero que el justicialismo no había acatado.
La sesión de toma de juramento tuvo que ser presidida por la concejal radical Norma Pagés, en
su calidad de edila presente de mayor edad, porque las autoridades del Concejo no asistieron a la
convocatoria justificando las ausencias por diversas razones.
Las instalaciones del deliberativo estuvieron repletas de simpatizantes del Mopoma y del
Partido Demócrata que jugó fuerte "a favor de respetar la voluntad popular expresada en las urnas",
como indicó la titular del comité local, Marcela Piérola.
Ferrero dijo: "Esta es una fiesta de la democracia en un momento en el que el país está de
duelo por la muerte del ex presidente Kirchner. Creo que ha triunfado la sensatez, porque toda la
sociedad se encolumnó para defender los principios y las instituciones que habían sido vulneradas".



