Aranda hizo "mea culpa"

Por UNO

Es uno de los pocos ministros que mantiene el cargo que ocupa desde fines de 2009, cuando gobernaba Celso Jaque. En las últimas dos semanas, el ministro de Seguridad, Carlos Aranda (45), se convirtió en el centro de las críticas por los contactos con la barra brava de Boca. El funcionario niega que haya habido un acuerdo con La 12, aunque admite que “hubo fallas en la requisa del operativo” del partido que se jugó en el Estadio el domingo pasado.

En diálogo con Diario UNO, Aranda no pudo evitar hablar sobre el acercamiento a la hinchada ni las fisuras en los controles que permitieron que los fanáticos xeneizes ingresaran velas, banderas negras y coronas para provocar a los de River. El sucesor y amigo de Carlos Ciurca también habló sobre los ejes que quiere implementar en los próximos meses y hasta ensayó una respuesta sobre una de las falencias que arrastra su cartera: la medición del delito.

–¿Qué falló en el operativo de seguridad del Boca-River?–Quizás concentramos toda la fuerza en la hinchada de Boca. Las banderas eran bolsas de plástico y las coronas deben de haber entrado por otro lado, y el cajón creo que lo armaron en su momento ¿Qué falló? Falló la requisa. No entró pirotecnia, pero entraron las banderas.

–¿Pero se reunió con Rafael Di Zeo (ex jefe de la barra brava de Boca)?–Fue un encuentro casual, ya lo dije. Al otro día del clásico, en donde no hubo pirotecnia, no hubo lío, no hubo robos, no hubo desmanes, todo el mundo hizo foco en las banderas negras, las velas…

–¿No cree que esa provocación podría haber terminado en desmanes?

–Pero no ocurrió.

–¿Entonces acordó con los barrabravas? ¿Cuál es el límite?–No, el límite es la ley. La seguridad no se negocia. En el ministerio pagamos por información, pagamos recompensa por datos, pero no se puede negociar al modo ‘te doy un dato y me dejás caminar con un kilito de droga’. Si me hubiera querido juntar con Di Zeo, me podría haber juntado en el ministerio y acordar que entraran en la cancha, pero Di Zeo y Mauro Martín (actual líder de la barra brava de Boca) estuvieron en Mendoza y no entraron al estadio.

–¿Qué va a mantener de su gestión anterior?–La lucha contra el narcotráfico y la tecnología, porque creo que hay que profundizar y dar una continuidad a los avances tecnológicos, como las cámaras.

–Más allá de lo tecnológico, ¿qué se ha hecho para mejorar la formación de los policías?–Es un tema pendiente. Vamos a proponer que capacitación pase a depender del Instituto Universitario, que ya no sólo se va a encargar de formar a los auxiliares y dar la licenciatura y tecnicatura sino que va a dictar cursos obligatorios con puntaje para una capacitación continua del policía, porque detectamos que la tecnicatura y la licenciatura no hacen a la especialización del policía.

–¿Qué no funciona en la capacitación?–Creo que hay un estancamiento. El instituto es el que tiene que dar la formación inicial y de los grados, pero también la formación continua.

–¿Fue un error bajar los requisitos para el ingreso a la policía?–Fue una decisión coyuntural. Pasamos de 7.000 policías a 9.500 en la última gestión y según los libros, tiene que haber 4,8 policías por cada 10.000 habitantes. Siempre uno quiere más policías, y trabajamos en eso, pero hoy tenemos un número aceptable de policías que nos permite incorporar nuevos efectivos con mejor calidad.

–¿Qué planes tiene para su gestión?–Ya veníamos trabajando en el concepto de poner la cara, estar cerca de los reclamos, las necesidades, los cuestionamientos, para incorporarlos a la política a la hora de tomar decisiones. Esto se va a acentuar con alguna sistematización. Otra impronta es buscar la transversalidad para trabajar en conjunto temas que corresponden a salud educación, seguridad, transporte, ambiente, como por ejemplo la seguridad vial.

El registro del delito En la gestión de Celso Jaque, la seguridad fue una de las áreas más cuestionadas por la promesa de campaña que había hecho el ex mandatario en 2007. Esto hizo que la gestión del malargüino dejara de medir las cifras del delito, que sólo son registradas ahora por el Poder Judicial.

–¿Por qué dejaron de medir el delito?–Antes Seguridad llevaba las estadísticas porque la Policía recibía la denuncia, pero las modificaciones del Código Procesal Penal (CPP) hacen que las denuncias ahora las tome el Poder Judicial. Sí tenemos mediciones para saber dónde cambiar un patrullaje o dónde poner una cámara.

–¿Cree que hay que difundir los datos?–Sí, los del Poder Judicial.

–¿Pero qué pasa con los delitos que no son denunciados?–Quedan registrados en el 911, pero siempre hay una cifra negra del delito, lo midamos o no nosotros. Estamos reglamentando la ley para hacer un registro unificado de datos, que va a ser público.