La situación del cura Luis Sabarre, misionero filipino y párroco de una iglesia de Carrodilla,se complicó seriamente este viernes al ser imputado por abuso sexual simple agravado. La
declaración de una testigo clave precipitó la decisión del fiscal d ela causa Daniel Carniello.
La testigo es una mujer, madre de una compañerita de la nena de 11 años manoseada ybesuqueada por el religioso elpasado 11 de septiembre, que aseguró haber presenciado el aberrante hecho. El religioso ahora está imputado por tres hechos distintos: abusos en contra de la niña endos oportunidades y, sorprensivamente, ahora también contra la madre de la víctima, quien hizo ladenuncia este viernes a la mañana afirmando que fue toqueteada por él hace unos cuatro años. Sabarre, conocido como "Loy", fueeste jueves suspendido por el Arzobispado de Mendoza, en una decisión sin precedentes, unverdadero record por su celeridad.


