Por Mariana Gil
Solamente ingresa el 10% de las piezas para vehículos importados. El 65% de los elementos que se utilizan para reparar coches nacionales son de origen brasileño y también escasean. Preocupación.
Advirtieron que las trabas a las importaciones causan escasez y alza de precios en repuestos para autos

“Están entrando al país sólo el 10% de los repuestos para autos importados y el 65% de las piezas para autos nacionales que son de origen brasileño ya no llegan a nuestro país”. Así reflejó el panorama local el presidente de la Cámara Empresaria de Repuestos, Automotores y Afines, Atilio Domínguez.
A las trabas a las importaciones que generan la falta de autopartes para vehículos importados y nacionales, se le suman otros problemas como el despido de personal que trabaja en los comercios del rubro y el auge del mercado negro debido a que la gente recurre a desarmaderos para buscar las piezas que no se encuentran en los negocios de repuestos, según advirtieron desde el sector.
Para Domínguez, esta medida del Gobierno nacional intenta controlar la balanza comercial pero, a la vez, restringe el ingreso de productos que acá no se fabrican y esto lleva a que los clientes recurran a los desarmaderos de autos, donde se consiguen las piezas en forma ilegal. “Si esto no cambia, vamos a estar muy mal”, sostuvo.
Lo cierto es que desde que entró en vigencia la resolución 3.252, que establece la obligatoriedad de realizar una declaración jurada anticipada de importación, surgieron varios inconvenientes en algunos rubros del comercio, como en el de venta de repuestos de automóviles, donde las ventas han caído debido a los faltantes de productos.
La iniciativa, que comenzó a aplicarse el 1 de este mes, exige a los importadores que declaren las operaciones de compra en el exterior, que luego son evaluadas por la Administración Federal de Ingresos Públicos (AFIP).
En Mendoza, no hay mercadería en algunas de las líneas de accesorios y repuestos, y en algunos casos, esta situación llevó a que lo poco que se consigue cueste mucho más. Por ejemplo, los repuestos para vehículos de inyección no se consiguen, ya que la entrada de estos productos al país es muy controlada y en caso de que exista la posibilidad de comprarlos en las terminales oficiales de automóviles, el precio es cuatro veces más caro, según Domínguez.
Los faltantes son muchos, entre ellos los dueños de los comercios de repuestos mencionaron embragues, rodamientos, chapería, ópticas y bujías.
Según Claudio Di María, dueño de Repuestos Rodeo, “es muy variada la cantidad de cosas que están faltando, como los alternadores universales, que costaban $400 y ahora el que hay en stock cuesta $1.000; los rodamientos son importados y uno común que se vendía a $10 es muy difícil de conseguir y el que es posible comprar cuesta $22”.
El tema de las ópticas para los autos nacionales como un Gol de Volskwagen también entran en la bolsa de los faltantes, ya que las originales proceden de Brasil y cuestan $400.
“Hay vehículos en los que los repuestos se pueden remplazar pero en otros casos, esto es imposible. Por supuesto que las marcas más complicadas y que directamente no están llegando a este mercado son Mitsubishi, Honda, Toyota, BMW”, detalló Di María.
Un capítulo aparte es de los rodamientos que se usan también para electrodomésticos y son japoneses. Está de más decir que estos no están en las estanterías de los negocios, aunque es posible comprar los de industria nacional que son más caros, aunque de igual calidad.
Asimismo contó: “Hay cosas que llegan pero muy lentamente y hay que esperar más de 40 días. Por esta razón, muchas personas recurren al mercado negro y compran repuestos de los autos chocados”.
En la misma sintonía, el dueño de Alberto Pérez Repuestos dijo que las bujías de los motores diésel son japoneses y demoran entre 45 y 65 días en llegar, mientras que antes demoraban como máximo cuatro.
Los repuestos para autos Volkswagen tampoco están fuera de la problemática porque son de la industria brasileña. “Dentro de muy poco no se van a conseguir focos ni nacionales ni importados para autos modelos 2010-2011 porque no ingresa mercadería al país. El problema es que hoy circulan muchos autos en la calle y no existe industria nacional de calidad ni cantidad que produzcan repuestos de autos para atender la gran demanda”, opinó el comerciante.
En definitiva, estos inconvenientes derivan en que muchos ya empezaron a recurrir a los desarmaderos para comprar vehículos chocados o usados para poder sacar los repuestos y “esto, a su vez, hace que se incrementen los robos. Creo que está mal barajado el tema”, subrayó Pérez.