Solo el 20 por ciento de más de 4.500 presos de toda la provincia tienen la posibilidad de educación, capacitación laboral o trabajo. Esto provoca que el 80 por ciento de la población carcelaria no haga nada en todo el día, lo que genera situaciones de violencia dentro de los penales y que los internos no se resociabilicen. Debido a esto 530 internos presentaron un habeas corpus colectivo por la imposibilidad que tienen para educarse, capacitarse o trabajar en los penales.En noviembre de 2016 el gobernador Alfredo Cornejo manifestó su pretensión de que todos los reos trabajen para reparar el daño que causaron a la sociedad y para pagar su estadía dentro de la cárcel. Pero esto aún está muy lejos de la realidad.El juez de Ejecución Penal, Sebastián Sarmiento, conocedor de la realidad carcelaria de la provincia, explicó que a pesar que son muchos los internos que tienen la intención de estudiar y trabajar, la oferta es mínima y sólo el 20 por ciento accede."El 80 por ciento de las personas privadas de la libertad en Mendoza no tienen la posibilidad concreta de formarse laboralmente ni finalizar sus estudios", explicó el magistrado y agregó: "Esto atenta contra cualquier proceso de reinserción social".Cupos por penalEl penal Boulogne Sur Mer, de Capital, tiene hoy 1.377 internos y tiene 161 cupos para trabajo, 181 para el secundario y 90 para los cursos de capacitación de trabajo.En San Felipe, también en Capital, hay 1.319 presos de los cuales solo 100 pueden acceder a trabajo, 140 a formación de oficios, 60 pueden terminar la primaria y solo 40 cupos para la secundaria.En San Rafael hay 404 reos de los cuales 110 pueden terminar la primaria, otros 38 acceden al secundario y solo 20 pueden formarse en oficios."De los internos que puede hacer cursos de formación laboral van 2 o 3 veces por semana 2 o 3 horas, es decir que solo están subocupados por la poca carga horaria que tienen", indicó Sarmiento y destacó: "Debe haber un cambio profundo en el servicio educativo y laboral de las cárceles, no puede ser que el sistema no brinde posibilidades a las personas privadas de la libertad".PeligrosPara el juez Sarmiento: "La mezcla y combinación de un ingreso exagerado de internos en las cárceles, más un nivel de hacinamiento increíble, le sumamos el negarle la posibilidad de educarse y formarse laboralmente. Hoy es un combo absolutamente riesgoso y tener casi 5 mil personas privadas de la libertad en esas condiciones me parece que no es un buen futuro para la provincia".Indicó que en los últimos años casi hubo un aumento de 2 mil internos y que dicho incremento no se vio reflejado en aumento de aulas, aumento de carga docente, aumento de espacios laborales y productivos. "Solo tuvo una visión absolutamente punitiva y de encierro, pero no de formación laboral y de reinserción en general. Bajo esos parámetros no se pueden esperar buenos resultados dentro del sistema penitenciario", aseveró.Dio un claro ejemplo de un preso que se levanta entre las 8 y 9 de la mañana pasa todo el día sin hacer nada, está absolutamente sujeto a posibilidades de violencia, a constantes conflictos de cualquier tipo, problemas sanitarios, problemas de acceso a agua potable, de acceso a la calefacción o cualquier carencia."Es una situación que se acumula en los últimos años y que el sistema no dio respuesta. Por eso se acumulan internos con la imposibilidad de realizar actividades y eso está armando un combo muy riesgoso", dijo el magistrado: "La sociedad espera que los presos al menos terminen su educación o que aprendan un oficio para que vuelvan a la sociedad con alguna herramienta válida para ganarse su pan, pero hoy como está dada la circunstancia es imposible".Preocupación e interés de los reos"Hasta los propios internos están preocupados por acceder a algún nivel educativo o laboral, porque cuando son evaluados por instancias judiciales para ver si pueden liberarse en forma anticipada también van a tener malos resultados porque no pueden demostrar ningún mérito, ningún esfuerzo porque por más que lo quieran hacer no lo pueden hacer", sostuvo el juez de Ejecución Penal y ex director del Servicio Penitenciario.Como consecuencia de esta situación, los defensores oficiales presentaron un habeas corpus colectivo por internos de Boulogne Sur Mer y de San Felipe por la imposibilidad que tienen para acceder a instancias educativas o laborales.Este reclamo fue hecho por 387 presos de Boulogne Sur Mer y por 144 reos de San Felipe, estos últimos todos jóvenes adultos de entre 18 y 21 años.Condiciones de capacitaciónA pesar de los pocos cupos que hay para que los internos conozcan y ejerzan un oficio, las maquinarias y herramientas con las que aprenden son antiguas y ya no funcionan en el mercado, por lo que no podrán aplicarlo cuando recuperen la libertad."Los mismos internos cuentan que hace mucho años que no ven herramientas nuevas, maquinaria nueva y eso también atenta porque no se puede enseñar un oficio con máquinas antiguas, máquinas que ya no existen en el mercado. Si aquellos pocos internos que aprenden un oficio salen de la cárcel no lo podrán aplicar porque se van a encontrar con una realidad industrial y tecnológica absolutamente diferente de la que se encuentra en los penales de Mendoza", expresó el juez Sebastián Sarmiento.
Se debe a los pocos cupos para que los internos accedan al colegio, aprendan un oficio o trabajen. "No creo que estas condiciones sean un buen futuro para la provincia", dijo el juez de Ejecución Penal, Sebastián Sarmiento.
Solo el 20 por ciento de la población carcelaria de Mendoza puede estudiar o trabajar
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