La locura e impotencia que embargó a los jugadores de Central también se trasladó al Chacho Coudet, quien inmediatamente que terminó el partido se le fue encima a un par de jugadores colombianos, quienes presumiblemente habían cargado a los canallas.
"Sos un cagón", se alcanza a leerle los labios al Chacho Coudet cuando se puso cara a cara con Mejía, el volante colombiano, que debió haber sido expulsado por el árbitro uruguayo en la noche de Medellín, y que ni bien el DT de Central se corrió salió disparado del lugar.
Antes el Chacho debió ser contenido por varios policías, cuando el técnico estaba desencajado con otro jugador de Medellín, que sería Berrío, uno de los que provocó a los jugadores de Central tras el tercer gol.
Más tarde y en conferencia de prensa, cuando fue consultado sobre los incidentes del final, Coudet comentó: "Hablaron de más, no importa que dijeron, queda en la cancha".


