La Salmonela es una Enfermedad de Transmisión Alimentaria (ETA), causada por la ingestión de un alimento contaminado que provoca efectos nocivos en la salud del consumidor.
Su principal reservorio es el hombre y animales, las bacterias que la provocan se eliminan por las heces y se multiplica en el intestino delgado, por lo que su hábitat es el tracto intestinal de aves y el hombre.
Qué es la Salmonella y cómo se puede prevenir
Su principal reservorio es el hombre y animales, las bacterias que la provocan se eliminan por las heces y se multiplica en el intestino delgado, por lo que su hábitat es el tracto intestinal de aves y el hombre.
Los alimentos (frutas, verduras) se pueden contaminar fácilmente con las heces de animales al ser usados como abono. El huevo es uno de los alimentos más asociados a esta enfermedad por lo que se debe pedir a la hora de comprarlos que estos no contengas heces de gallinas.
Antes de cada preparación donde se usan también se deben lavar para evitar la contaminación.
Por su parte, el humanos también puede ser portador sano de esta bacteria por lo que se recomienda el lavado de manos constante, después de ir al baño y antes de comer o cocinar.
La Salmonela se puede destruir con detergentes y desinfectantes industriales que se pueden utilizar en mesadas y utensilios.
No resiste las temperaturas de pasteurización (por lo que se recomienda consumir siempre leches pasteurizadas) y solo se desarrolla en el rango que va de 5°C a 50°C, es decir, con una buena cocción de los alimentos.
Los síntomas aparecen entre las 6 y 72 horas luego de comer y se manifiesta con diarrea, escalofríos, fiebre, nauseas, vómitos.
Para prevenir esta enfermedad se recomienda una buena refrigeración de los alimentos, cocción completa de huevos, carnes, pollos. También se pide lavar y desinfectar frutas y vegetales que se consumen crudas y evitar la contaminación cruzada.