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El calor se hizo sentir en la previa de los cerros

Los cerros en un día como hoy fueron el mismísimo infierno. Una temperatura de 34 a las 16, unahumedad de 33% y ni una nube que regalara un poco de sombra poco le importó a los cientos de

personas que desde muy temprano llegaron a uno de los lugares con mejor vista al anfiteatro.

Carpas, lonas, heladeritas, colchones, sillas, mesas, sánguches, asado, mates, chistes,

risas y camaradería es lo que predominó en los cerros. Entre los que eligieron ubicarse allí hay

muchos que ya se conocen de otras fiestas vendimiales.

"Somos vecinos de vendimia, nos vemos una vez al año acá mismo. Casa uno tiene su lugar y

que llega primero se lo cuida al otro", cuenta Érica (34) quien hace 30 años ve el acto central

desde el mismo lugar en los cerros.

Los primeros llegaron a las 8 de la mañana y comenzaron a armar un campamento con todo lo

necesario para pasar una larga jornada hasta pasada la medianoche. La fiesta en los cerros empieza

mucho antes que en el anfiteatro. Un valiente lanza al público el primer chiste, todos aplauden y

rápidamente se prende el segundo, y así siguen de juerga.

"Hace 30 años que vengo a este mismo lugar, me traían mis abuelos y ahora vengo con mis

hijos. Una vez me regalaron una entrada y la vi desde las tribunas, pero no es lo mismo. Desde acá

se vive distinto, ves todo el anfiteatro, te divertís, conocés gente, te encontrás con viejos

amigos", comentó María Elvira junto a sus dos hijos y su nieto.

Muchos que viven cerca del anfiteatro llevaron una zapa para alisar el terreno, armaron sus

propias gradas y le pasaron al vecino la herramienta para que hiciera lo mismo.

Alejandro, un comerciante de la calle General Paz, es quien siempre lleva la parrilla. "Hace

20 años que como asado acá. El año pasado nos obligaron a apagar el fuego, espero que este año no

aparezcan", le contó a

diariouno.com.ar mientras ofrecía restos del asado que hizo al mediodía.

En los cerros nos hay dinero ni entrada que valga. No hay sector "malbec" ni baños, pero la

vista al escenario es la mejor del teatro griego. De reinas poco se habla, aunque cada uno tiene su

favorita, que no necesariamente coincide con su departamento de origen.

"Acá vivimos la verdadera vendimia, con la gente, vecinos, amigos, disfrutando y

compartiendo", dijo Carlos desde su carpa esperando que llegaran su mujer y sus hijos.

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Todo está preparado para la gran fiesta de los mendocinos.
Todo está preparado para la gran fiesta de los mendocinos.
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Una siestita a la sombra en la previa del acto central.
Una siestita a la sombra en la previa del acto central.
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Superestructuras contra el calor. El equipo se vino preparado.
Superestructuras contra el calor. El equipo se vino preparado.
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Jesús junto a su mujer y su hija de 4 años, Irina.
Jesús junto a su mujer y su hija de 4 años, Irina.
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Érica y Sergio Naranjo.
Érica y Sergio Naranjo.
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Alejandro Rosales y familia.
Alejandro Rosales y familia.
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Saludan para diariouno.com.ar mientras esperan con ansias el espectáculo.
Saludan para diariouno.com.ar mientras esperan con ansias el espectáculo.
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Con heladerita y comida, un merecido descanso a pesar del calor.
Con heladerita y comida, un merecido descanso a pesar del calor.
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Guadalupe, la presidenta del club de fans del cantante mendocino Cristian Soloa.
Guadalupe, la presidenta del club de fans del cantante mendocino Cristian Soloa.
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Preparando el terreno para el camping vendimial.
Preparando el terreno para el camping vendimial.
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Todo está preparado para la gran fiesta de los mendocinos.
Todo está preparado para la gran fiesta de los mendocinos.