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domingo 10 de junio de 2018

El deporte es vida

Defensores de la Edison es una escuela de fútbol y balonmano a la que asisten entre 130 y 150 chicos a realizar actividades

Hay oportunidades en las que aquello que comenzó como un sueño toma forma y se vuelve realidad. Así sucedió con el proyecto deportivo, de la escuela primaria Tomás Alva Edison.

La idea siempre fue integrar el conocimiento con el deporte, por esta razón el profesor de Educación Física Eduardo Ovcar ideó el proyecto que dio origen en el año 2016 a la escuela de fútbol Defensores de la Edison.

Como profesor de la escuela, y ex jugador de fútbol, siempre supo la importancia del deporte no sólo como actividad sino como un medio para llegar a los chicos y poder trabajar con ellos distintos aspecto psicosociales y contenerlos.

Para Eduardo "la docencia es mi vocación, me gusta enseñar y que los niños tengan otro tipo de vivencias, el fútbol es la excusa para que los chicos se junten, viajen, se integren, aprendan, hagan campamentos, compartan, se diviertan y realicen un montón de actividades"

Al comienzo, el objetivo era que asistieran los niños de la escuela Edison, pero luego fue ampliando sus horizontes y en la actualidad recibe entre 130 y 150 chicos de las zonas aledañas. Allí, niños y niñas, pueden practicar fútbol y balonmano.

"Defensores de la Edison es fundamentalmente un núcleo de gente que está siempre queriendo más, hemos realizado distintos torneos, hemos podido viajar a Chile, o recibir en los próximos días a un contingente del país vecino, pero siempre están pidiendo más actividades", dijo Eduardo.

De todos los que concurren a la escuelita hay muchos que sueñan con jugar profesionalmente. Por eso les enseñan el valor del esfuerzo, la dedicación, el entrenamiento y la integración. "Sin embargo, hay muchos de ellos que quizás no lleguen a realizarlo, porque son pocos los tocados con la varita mágica. Para eso trabajamos con ellos, para que aun así no pierdan sus sueños y se sientan parte de un equipo", comentó Eduardo.

"Es una comunidad muy pujante, que trabaja y acompaña mucho a los niños", sostuvo Eduardo. Por ese motivo ayer se reunieron en la quinta El Talán, ubicada en calle Buenos Vecinos, de Guaymallén, para vivir juntos una previa familiar del Mundial.

Allí se dieron cita padres, madres y niños, quienes compartieron la jornada, jugaron al fútbol e impregnaron el espacio de celeste y blanco.

Para todos los Defensores de la Edison este es su primer Mundial juntos, por eso las ganas de vivirlo de una manera diferente, en familia y con un fin solidario. Porque además de disfrutar de la jornada, y comenzar a alentar a nuestra Selección, cada persona que asistió colaboró con ropa o calzado en buen estado, que serán donados a dos escuelas de Ugarteche en Luján y una del barrio La Favorita, en Ciudad.

Estas instituciones educativas fueron propuestas por los padres, quienes comprenden el valor de enseñar con el ejemplo, y ser solidarios con aquellos que menos tienen.

Un día que quedó marcado en el corazón de los pequeños defensores, y de aquellos niños que recibirán sus donaciones.
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