La cultura de Mendoza vivió este sábado una jornada inolvidable, y que la pone dentro del mapa mundial de grandes eventos, ya que más de 5.000 niños artistas, provenientes de 30 países, conmovieron al Aconcagua Arena en el marco de la Marcha Sinfónica de los Niños y Jovenes por el clima, mega evento musical que se realiza habitualmente como evento conjunto a la cumbre mundial por el cambio climático de la ONU, la COP25, que este año tenía sede en Santiago de Chile, y debió reprogramarse su escenario y fue propuesta Mendoza. El Grupo América y Radio Brava fueron sponsors del acontecimiento.

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Un show impactante

Durante cerca de dos horas los jóvenes músicos de las orquestas presentes
en simultáneo, más aquellos que se sumaron en una proyección y participaron de manera virtual junto a niños y jóvenes coreutas mendocinos convocados por Adicora filial Mendoza. Ellos interpretaron unas veinticinco obras entre las que se destacaron Que canten los
niños, de José Luis Perales; Manhanga, música típica de Zimbabwe; Oh fortuna, de Carmina Burana (Carl Off); y la Oda a la alegría -Novena sinfonía de Beethoven-.

El inicio de la presentación fue una puesta impactante, con un escenario de 360 grados, sumados a un mapping y proyecciones sobre una bola gigantesca suspendida en el aire, la noche comenzó con los niños y jóvenes de las diferentes orquestas en escena, dispuestas hacia cada uno de los frentes del estadio, interpretando Así habló Zaratustra, de Richard Strauss.

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Con los primeros acordes de La Conquista del Paraíso, de Vangelis, se abrieron las puertas y comenzó la marcha de cientos de niños y jóvenes con banderas de todo el mundo que giraron alrededor de la arena del estadio. A continuación la soprano mendocina, ganadora del Premio Konex de Platino, Verónica Cangemi interpretó el aria O mío babbino caro, de Gianni Schicci.

El impactante espectáculo tuvo también momentos dedicadas a la danza
con la actuación de las jóvenes bailarinas Morena Taboada y Fátima Mignorance, que bailaron Zamba y gato, y a continuación el ballet folklórico Raíces Huarpes danzaron la Chacarera del violín.

Promediando la noche la Camerata R40 integrada por jóvenes músicos
de diferentes provincias subió al escenario para interpretar en círculo el cuarto movimiento de la Serenata, de Tchaikovski, y Libertango, de Astor Piazzolla.

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Luego llegó el momento en el que la cantautora peruana Julie Freundt
interpretó Abraza la vida. El público acompañó su mensaje encendiendo las linternas de sus celulares.

El cierre comenzó con la orquesta interpretando Nothing at all, 
junto a Maxi Trusso en pantalla, le siguió Pa' bailar, de Bajofondo, y para finalizar, el emblemático Bella Ciao.

Para cerrar una noche vibrante de emociones, todos los niños y jóvenes
de las orquestas y coros participantes junto a los maestros y directores, producción y técnicos, volvieron a marchar a modo de despedida.

Dirigieron a las orquestas los maestros: Norberto García, Gerardo
Gautin, Sergio Jurado, Lila Arroyo Torres, Eric Dufay, Hildemaro José Villarreal Lugo y Andrea Merenzon, productora y directora general del megaevento.

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