Diario Uno San Rafael
En ese mes comenzarán los estudios del camino, para lo cual se contrataría personal local, y se verá cómo financiar el estudio definitivo del túnel, que costará de U$S40 millones a 50 millones. Su construcción demandará U$S1.000 millones.

Setiembre será un mes clave para el avance del Paso Las Leñas

José Luis Salas

salas.joseluis@diariouno.net.ar

Setiembre será un mes clave para el Paso Las Leñas, ya que comenzarán las tareas para elaborar el proyecto ejecutivo del camino y se hará una reunión para buscar fondos para iniciar el costoso estudio del túnel, pasos fundamentales para licitar la construcción del cruce cordillerano, que implicará un gran desarrollo para el Sur mendocino y aportará al crecimiento de las exportaciones del país.

Las novedades surgieron en el marco del Tercer Encuentro del Comité de Integración de este paso, que se realizó el jueves en el Centro de Congresos de San Rafael.

Los estudios de la Ruta Provincial 220, licitadas a inicios de enero y en la que compitieron tres grupos de empresas, fueron adjudicados el 23 de mayo pasado a las consultoras Cornero-Venecia e Inge

Consultores-INCO, que participaron juntas y ofrecieron hacer el trabajo por $4.479.960,15, un monto por debajo de los $5 millones que establecía la licitación.

El siguiente paso es la firma del contrato de adjudicación, lo cual, según estimó Enrique Soler, administrador general de la Dirección Provincial de Vialidad, se hará en agosto. A partir de ahí podrán iniciar las tareas en la zona del camino, entre El Sosneado y el lugar donde se proyecta el ingreso al túnel.

El funcionario explicó que las consultoras deberán presentar terminado el proyecto ejecutivo de la ruta “toda la documentación necesaria para poder presentar en cualquier banco internacional que financia este tipo de obra”, sea BID, Banco Mundial u otros entes, y así acceder a un préstamo.

Simultáneamente, el gobierno de la Sexta Región de Chile llevó adelante su propio proceso licitatorio para hacer el estudio de prefactibilidad de su camino y estudios superficiales de la montaña para saber en qué lugar es más conveniente trazar el túnel.

Moisés Saravia, secretario regional ministerial de Obras Públicas (un delegado en la Sexta Región de ese ministerio), señaló a UNO de San Rafael que compitieron dos empresas, ya se seleccionó la que se hará cargo del trabajo y el lunes pasado se firmó la adjudicación.

Explicó que en dos semanas, luego de completar un trámite, la empresa podrá comenzar las tareas y una de las labores será analizar alternativas para definir exactamente la ubicación física del túnel. El plazo de trabajo del lado chileno es de 400 días.

Diseño del túnel

Una vez resuelto esto, se deberá avanzar en el estudio detallado del interior de la montaña y hacer el diseño del túnel, que tendrá un poco más de 13 kilómetros.

El funcionario chileno dijo que también se deberá incluir “el modelo de negocios y el riesgo asociados a este proyecto” para interesar a privados.

Es que una de las alternativas que se evalúan para financiar la construcción del paso y túnel de baja altura es la concesión, donde una empresa o grupos de empresas aportan el dinero y llevan adelante la obra a cambio del cobro del peaje, que no es poca cosa.

Basta mencionar que actualmente por el Cristo Redentor cruzan por día 1.600 camiones, según mencionó Ginés González García, embajador argentino en Chile. Al menos la mitad pasará por el paso sureño, a lo que se le sumarán otros vehículos.

De ambos lados de la cordillera calculan que hacer ese estudio detallado, que incluye toma de muestras de la roca y su análisis, y diseñar el túnel para tener el proyecto ejecutivo definitivo costará alrededor de 40 millones a 50 millones de dólares.

En ese sentido, en el encuentro binacional del jueves se decidió que el comité técnico se reúna el 6 y 7 de setiembre próximo en la ciudad chilena de Machalí y estudie cómo conseguir esos millones para hacer ese proyecto, paso previo para encarar una licitación de la megaobra.

Saravia calculó que el diseño completo podría demorar unos tres años y la construcción entre cinco a seis años.

Esta estimación la hizo comparando un túnel de similares características de nueve kilómetros de extensión que una empresa minera construye en Chile, para lo cual tiene un plazo de tres años.

Sin embargo la tarea más difícil no es la parte técnica, sino lograr los acuerdos y decisiones políticas de ambos países y fundamentalmente conseguir el dinero.

Es que su construcción costará de “900 millones a 1.000 millones de dólares”, según el secretario ministerial, cifra estimada también sobre la base de ese túnel que se construye en el país vecino.

Contratarían técnicos locales para estudios

Las consultoras, que formalizarán una unión transitoria de empresas (UTE), comenzaron a recopilar información y esperan iniciar el trabajo de campo en setiembre, una vez que no haya nieve en la traza.

Tendrán 300 días para terminar el proyecto ejecutivo, aunque harán presentaciones parciales que serán evaluadas y deberán tener la aprobación de Vialidad provincial para avanzar a las siguientes fases.

Gustavo Cornero, socio de Cornero-Venecia Consultores de Ingeniería SA, dijo a UNO de San Rafael que “la etapa preliminar son 100 días, una vez aprobado eso, 100 días más para la etapa de anteproyecto, luego 40 días más para la etapa de proyecto, 40 días más para preparar los documentos de la licitación y 10 días más para la edición de la documentación”.

Ante ello se calcula que a fines del año próximo estará completado ese trabajo, que incluirá los estudios económicos, ambientales y de ingeniería. Se dejarán terminados los planos, los estudios para hacer la audiencia de impacto ambiental, quedará calculado el costo de la obra e inclusive los pliegos para cuando se realice la licitación.

Para hacer todo esto, Cornero estima que necesitarán entre 30 a 40 profesionales, “entre ayudantes de campo, ingenieros auxiliares de las distintas áreas”, además del personal estable de las consultoras.

No descarta que haya contratación de técnicos del Sur, ya que “generalmente para los trabajos de campo se toma gente en la zona de trabajo”.

La base de operaciones “va a estar en la ciudad de Malargüe porque nos queda más cerca”, excepto que consigan alojamiento en El Sosneado. 

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