Diario Uno San Rafael
La imagen del espejo de agua es desoladora. Si bien no hay muchos peces muertos, hay amplias extensiones que se han secado. Afirman que puede mejorar en noviembre. Los motivos de la sequía.

Se redujo a la mitad la laguna de Salinas del Diamante

Javier Martín

jmartin@diariouno.net.ar

La imponente laguna de las Salinas del Diamante está hoy a menos de la mitad de su extensión, reducida a los sectores más hondos. La falta de nieve en el glaciar del Atuel y la demora en el deshielo hicieron que deje de entrar agua y que por eso buena parte de ese espejo natural se haya secado.

Así lo constató esta semana UNO de San Rafael, que recorrió a pie esta reserva natural protegida por la ley provincial Nº6.965. Donde antes había agua ahora sólo quedan pequeños charcos y mucho barro. La situación de los peces por ahora no es tan grave, ya que se han refugiado en la parte de la laguna que aún resiste intacta. No se observan miles de ejemplares muertos, sí hay presencia de algunos esqueletos de percas que hablan a las claras de la situación.

El panorama en este santuario natural es el de flamencos, cisnes, patos y demás aves que vuelan y se posan sobre la “mini” laguna que queda en el sector con más desnivel de la reserva. Rodeando la laguna por la lado noreste, que es el más seco (por donde debería ingresar el agua), incluso aparece el cadáver de lo que parece ser un cerdo que quedó atrapado en el barro tramposo.

Un viejo conocedor del lugar hizo memoria ante la pregunta de si esta situación se había producido antes y respondió: “Desde el ’65 o ’67 yo no lo veía así”. Vale aclarar que hay opiniones que varían, hay quienes dicen que la situación se repite desde hace cuatro años y que éste, si bien es crítica, hay más agua que el año pasado. Esta fue la explicación obtenida en la delegación de Recursos Naturales, desde donde dijeron que según la última telemetría realizada este mes, están ingresando al río entre 10 y 12 metros cúbicos por segundo, cuando el caudal a partir del cual el Atuel aporta su agua a la laguna de las Salinas es de 25 metros cúbicos para arriba. La situación, dicen, debe empezar a normalizarse en noviembre, cuando el deshielo marque su presencia.

Por ahora no habría ningún taponamiento que obstruya las entradas a la laguna, algo que ocurrió el año pasado.

Pescadores que van asiduamente a este lugar se mostraron extrañados por la poca agua. “Fui hace tres meses y estaba llena”, dijo un viejo pescador que conoce el lugar y que se mostró impactado.

Motivos: pocas nevadas y deshielo demorado

Una fuente bien informada de uno de los organismos que tienen injerencia en el manejo del agua dio una explicación sobre lo que ocurre.

“El ingreso de agua de deshielo es muy bajo, hay poca nieve en alta montaña y la temperatura ha sido inferior a los 0 grados. No ha habido deshielo, no hubo aporte”, sentenció. Los bañados y la laguna se forman por dos brazos principales y varios más pequeños del río Atuel que penetran por la llanura hasta alcanzar la desembocadura de El Nihuil y Las Salinas.

Para ejemplificar con números el escaso aporte de agua que están recibiendo los brazos que dan agua a la laguna, basta decir que hasta hace unos días ingresaron al sistema de El Nihuil apenas 11 metros cúbicos de media mensual.

“La media mensual en setiembre fue de 11 metros cúbicos, es una lágrima; con ese caudal los primeros afectados son los humedales. En todo el recorrido del Atuel hay bajo nivel de ingreso de agua”.

Aunque en el llano este invierno haya nevado en varias oportunidades, lo cierto es que la alta montaña no tuvo muchas nevadas. “Fue pobre”, dijeron desde Irrigación sobre el año níveo en esa zona. “La gente piensa que como en la ciudad nevó, debe haber nieve, pero es al revés, cuando tengamos más altas temperatura y aumente el aporte puede mejorar; esto nos está diciendo que la situación en los glaciares es complicada”. Esta semana en medios provinciales el jefe de Ambiente de Mendoza, Marcos Zandomeni, dijo que “las tendencias que se observan a través del estudio del cambio climático en nuestra provincia nos muestran que aumentaron las precipitaciones estivales y disminuyeron las invernales, lo que está provocando un calentamiento de la atmósfera que incide directamente en la pérdida de la masa glaciaria”.

Una reserva natural

La laguna de las Salinas es la primera área natural protegida de San Rafael (por ley sancionada en 2001). En total abarca un área de 350 hectáreas y está ubicada a 8 kilómetros de territorio de El Nihuil y a unos 60 de la ciudad de San Rafael.

Según figura en la web de Medio Ambiente, los bañados y lagunas se forman por dos brazos principales y otros más pequeños del río Atuel que van por la llanura hasta alcanzar la desembocadura de El Nihuil y La Salina. La declaración de área protegida busca la conservación del humedal formado y su riqueza piscícola, donde abundan las percas criollas.

En la zona abundan aves acuáticas como por ejemplo cisnes, flamencos galleretas, además de la fauna típica del lugar, como vizcachas, piches, liebres de Castilla, choiques y perdices.

Ya en el 2011 la zona fue el epicentro de un traslado de peces para evitar su mortandad ante la sequía de algunas porciones de la laguna. En ese momento se rescataron muchos peces que corrían riesgo de morir y se los colocó en piletas y en El Nihuil.

Según dijeron desde Recursos Naturales, en esta oportunidad no hace falta porque la mayoría de los peces están en la parte donde aún queda agua en la laguna.

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