Diario Uno > San Rafael

La primera empresa de teléfonos

María Elena Izuel

marializuel@speedy.com.ar

El 19 de febrero de 1905 llegó al país Francisco Dalmau y Bonfarrel, junto con su esposa, Teresa Reig, quienes provenían de España y traían dinero para invertir en el país. En Buenos Aires pararon en la casa de unos amigos que tenían una empresa telefónica. Don Francisco era ingeniero, aunque nunca revalidó el título en Argentina, y asesorado por sus amigos y con los conocimientos de electricidad que poseía decidió presentarse a la licitación para instalar teléfonos en San Rafael, lugar que no conocía y del que se enteró a través de los periódicos que aparecían en Buenos Aires.

Ganó la licitación y viajó en el tren hasta estas tierras, pensando que iba a una ciudad, aunque pequeña, pero al llegar se encontró en Las Polvaredas, nombre con el que antiguamente se conocía a San Rafael. Pensemos que venía de la gran Europa, donde todo era muy distinto.

Al llegar hizo todos los trámites necesarios para instalar su pequeña compañía y obtuvo la autorización del Concejo Deliberante en enero de 1908, según Nota Nº13 firmada por el intendente Luis Piola y su secretario, David Arana. En la misma le otorgaron la concesión por cinco años y, si en el término de tres meses no iniciaba las obras, caducaría la concesión.

La primera central telefónica la instaló en la esquina noroeste de las calles Pellegrini y Chile con el nombre de La Andina.

Para la inauguración de la misma repartió invitaciones que decían: “El que suscribe invita a Ud. a la inauguración de la Oficina Telefónica de ésta, el día 6 de mayo de 1908 a las 3 p.m. San Rafael. Francisco Dalmau. Calle Pellegrini”.

En la primera etapa también colocó postes telefónicos y abrió sucursales en los distritos cercanos de Villa 25 de Mayo, Cuadro Nacional y Las Paredes. Durante el año 1910 extendió las líneas a los distritos de Rama Caída y Las Malvinas y al año siguiente a Cañada Seca. En 1915 las líneas llegaron a Monte Comán.

El sistema utilizado era de llamar a la central para pedir la comunicación, cuando el usuario levantaba la horquilla se encendía una luz en el conmutador de la central que llamaba la atención de la operadora, que manejando las clavijas establecía la comunicación con el número solicitado. Los teléfonos eran una caja de madera colgada en la pared, una boquilla por donde se hablaba y otra para escuchar, ambas partes conectadas por cables a la caja, la que también tenía una manivela para generar el llamado.

En San Rafael tenemos el honor de haber contado con la telefonista más joven de la historia, que fue la señora Victoria Herrero de Mandrilli, quien vivía en Rama Caída y su padre era el jefe de la central telefónica de la zona. Cierto día su mamá se enfermó y su papá debió llevarla urgente al médico, la niña, que sólo tenía 6 años y se había quedado sola, sintió que sonaba el teléfono, se sentó, tomó los auriculares e introdujo las clavijas en los números que le pedían. Al regreso de los padres y, como éstos no podían trabajar, siguió haciéndolo. Al poco tiempo le dieron el puesto y trabajó toda su vida en la empresa telefónica hasta su jubilación.

La primera guía telefónica de San Rafael la editó don Dalmau en 1910, donde figuraba la nómina de abonados, primero por orden numérico y luego por orden alfabético, aparte del nombre del abonado, además figuraba a qué se dedicaba y de qué distrito era y tenía también el reglamento de la compañía. La publicidad de la guía era de la casa El Petiso López, propiedad de don Vicente López, una gran tienda que vendía de todo.

En una de sus páginas decía: “Tome nota de que este librito, además de la lista de abonados de la empresa telefónica de San Rafael, del reglamento de la misma, del horario de Ferrocarriles, contiene una cantidad de preciosas informaciones que le han de interesar a Ud.

Léalo detenidamente”.

En 1911 la oficina se trasladó a la avenida San Martín esquina Olascoaga y alrededor de 1920 a la esquina de Bernardo de Irigoyen y Francia, al lado de la casa de familia de don Francisco Dalmau, donde permaneció hasta que vendió la compañía a la CAT en 1927. Esta empresa, de capitales suecos, prestaba servicios en el interior del país y construyó en la calle San Lorenzo 131 un edificio para la Compañía Argentina de Teléfonos (CAT), eligiendo este terreno por ser el que quedaba más céntrico de los que estaban disponibles.

Se construyó bajo la supervisión de un ingeniero sueco, un ayudante nacionalizado y cuatro albañiles, uno de los cuales fue el señor Gregorio Zuk, que luego quedó como empleado efectivo de la firma. El edificio fue levantado con los mejores materiales y está muy bien ensamblado para resistir los temblores de la zona.

La edificación fue restaurada en varias ocasiones y sigue funcionando en él la sucursal local de Telefónica de Argentina.

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Teléfono. Para entablar una comunicación con otro abonado había que llamar primero a la central.
Teléfono. Para entablar una comunicación con otro abonado había que llamar primero a la central.
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Sede. La primera central de la compañía telefónica fue inaugurada el 6 de mayo de 1908 a las 15 con un acto.
Sede. La primera central de la compañía telefónica fue inaugurada el 6 de mayo de 1908 a las 15 con un acto.
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Emprendedor. Francisco Dalmau vino de España a instalarse junto con su esposa Teresa, Reig, e invertir en el país.
Emprendedor. Francisco Dalmau vino de España a instalarse junto con su esposa Teresa, Reig, e invertir en el país.