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Construyen la sala de quemados

La sala para quemados se convertirá a fines de mayo en el primer espacio de estas características en el Sur mendocino.

La obra que se realiza en el tercer piso del Schestakow contará con tres camas de internación, un baño especial para lavar y curar a los pacientes, un sistema de poleas para transportarlos por el interior de la sala y una oficina de enfermería.

El lugar estará aislado del resto del nosocomio para mantener la higiene que se necesita para atender a este tipo de pacientes.

En este sentido, el director del hospital, Armando Dauverné, señaló que “fue la cooperadora la encargada de recaudar los fondos para su construcción”. Se trata de una inversión de $120.000 que le agrega complejidad al hospital y evita los traslados de los quemados a la ciudad de Mendoza.

Si bien el año pasado no hubo que derivar pacientes, esta sala garantiza los cuidados intensivos que necesitan los internados para recuperarse del trauma.

La remodelación de este espacio de carácter intermedio está a cargo de la ingeniera Patricia Cuello, quien lo diseñó sobre la base de las sugerencias que hicieron los dos cirujanos plásticos que trabajan en el nosocomio.

Al respecto Dauverné hizo hincapié en la tarea que desarrollan los cirujanos Franco Rosso y Darío Biancotti, que llegaron desde Córdoba, donde se capacitaron en la especialidad.

Y recordó que “gracias a la tarea de ambos, en el 2012 se atendieron más de 20 casos graves que no se derivaron como en el pasado al hospital Lagomaggiore. Y agregó que “ambos poseen los conocimientos para practicar cirugías de alta complejidad”.

Terapia intensiva

El próximo paso que dará el hospital para mejorar la atención de los quemados es reacondicionar un sector de la sala de terapia intensiva para incorporar una cama para pacientes quemados cuya situación sea muy grave.

Al respecto, el director comentó que “ya tenemos la cama y los respiradores especiales que se necesitan para equipar este sector, que debe estar aislado del resto de los pacientes”.

Con esta obra complementaria, el nosocomio se pondría a la altura de los hospitales más complejos de la provincia y evitaría el traslado de pacientes de mucha gravedad y de los familiares que los acompañan hasta la capital.

La necesidad de contar con una sala de estas características forma parte también de un objetivo de inclusión social que tiene la dirección del hospital, porque de esta forma, expresó el profesional, “los pacientes tengan o no recursos se pueden atender en el departamento sin la necesidad de gastar una fortuna para curarse”.

Más recaudación

Los fondos para terminar la sala de quemados ya están garantizados gracias al trabajo que realizó la cooperadora del hospital.

Sin embargo, Dauverné recordó que “aquellos interesados en colaborar con esta o más obras deberán contactar a la cooperadora para efectivizar las donaciones”.

Asimismo mencionó que “preferimos las donaciones en efectivo porque luego son los profesionales los que saben cómo, cuándo y dónde administrar esos fondos para comprar los materiales más necesarios”.

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