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domingo 29 de octubre de 2017

La médica experta en el modelo de salud que es un ejemplo mundial

La cubana Eva Josefina Quintero Fleites comenzó a estudiar medicina en 1963. A sólo 4 años de la revolución que instaló el comunismo como forma de gobierno de Cuba. Luego decidió ser pediatra. La animó su gran espíritu de servicio, pero además las palabras del poeta José Martí: "Para los niños trabajamos porque ellos son la esperanza del mundo". Y si hay algo que los cubanos poseen, como pueblo, es la capacidad de ver más allá de sus propios intereses y pensar en la prosperidad colectiva.

En esta prosperidad está fuertemente implicada la promoción de la salud integral de la población.

Quintero Fleites es especialista en atención primaria, que es el sustrato del modelo de medicina nacional cubana. No hay una sola persona en el país que no esté bajo el programa nacional, que incluye un consultorio con médico y enfermera en cada sector de las provincias cubanas, aun en los más inaccesibles como las montañas.

Estas son las diferencias que han producido que la isla, que sufre de muchísimas carencias –sobre todo de insumos, puesto que aún rige sobre ella un bloqueo que no le permite obtener los materiales que se necesitan para curar– posea, empero, un modelo de medicina que es ejemplo a imitar a nivel mundial.

En su paso por Mendoza, la pediatra describe, a grandes rasgos, cómo es el sistema de atención primaria en el que ha trabajado por más de 5 décadas.

–¿Visita la Argentina regularmente por trabajo o viene a visitar amigos?
–Más que amigos tengo hijas e hijos, han sido mis alumnos que han ido a Cuba a hacer cursos de posgrado, en más de una oportunidad. Yo desde 1994 dictaba un posgrado de medicina general que se llamaba "Nuevos enfoques y métodos en la atención primaria de la salud". Periódicamente iban grupos de acá, y los que iban siempre retroalimentaban a los demás. Ha sido como una familia que ha ido creciendo.

–¿Son alumnos que regresan a la isla para perfeccionarse?
–En los últimos años ellos decidieron hacer otra variante, que se llama Encuentro Cuba-Argentina, entonces vamos a la ciudad de Santa Clara, en donde abordamos el enfoque docente que tenemos en atención primaria, compartimos lo que nosotros hacemos día a día, que para nosotros es lo de todos los días, el hecho de tener un médico y una enfermera de la familia, un grupo de profesores que los apoyan y asesoran en el primer momento en que acuden. Esto lo alternamos y lo compartimos yendo a los lugares históricos y culturales.

–¿Qué lugares visitan?
–Vamos a la Plaza del Che, vamos al Tren Blindado, la Loma del Capiro, a la Biblioteca, a la Plaza Central. Combinamos un poco de medicina, el Sistema Nacional de Salud, vamos a la montaña, vemos a dónde llegan los médicos que están en la última montaña, en el Plan Turquino, programa de desarrollo de las zonas montañosas, que son de difícil acceso, la labor de los médicos y enfermeras, entonces lo que hacemos es mostrar los logros del sistema. Los llevamos a un plan materno en la montaña, para que vean cómo la mujer cuando su embarazo está a término baja y está unos días en un lugar que sea más accesible para que una ambulancia la pueda trasladar. Para que si se presenta el trabajo de parto no dé a luz en su casa, ni tampoco en el camino.

–¿Por qué es tan difícil replicar este sistema en los países subdesarrollados y pobres de Latinoamérica?
–Porque no hay voluntad política. Cuba ha reunido voluntad política, voluntad ciudadana y voluntad técnica. Y estas tres patas sostienen el sistema .

–¿De qué manera incide cada una en el funcionamiento?
–Primero, como había voluntad política, el Estado decidió que la salud de la población era su responsabilidad. Se hizo a través de la conversación, el diálogo con los médicos, todos renunciaron a su consulta privada. De hecho ya el médico se forma de manera diferente. Se llevó la medicina de masas, se generalizó tanto que hay una escuela de medicina en cada una de las provincias cubanas y en algunas, más de una.

–¿Cuál es el criterio para esto?
–Que los médicos nunca iban a estar en exceso. Que siempre que hubiera un médico iba a tener un salario que percibir y si los hospitales estaban cubiertos, había consultorios, centros de salud, y además, el médico podía estar trabajando en una escuela o en un jardín. Un médico que velara por la salud de la población, porque no es un médico que va a curar solamente.

–¿En qué consiste la tarea integral de un médico?
–Sin dudas, tratar de promover la salud. Ese es el objetivo específico del Programa de Atención Primaria.

–¿Pero cómo funciona integralmente el sistema?
–Es muy complejo de explicar. Pero están todas las provincias, de punta a punta de la Nación, bajo unas agrupaciones en las que hay un médico y una enfermera de familia. Esto no empezó en forma masiva. Comenzó en un lugar, y luego se extendió a un grupo de consultorios. Por ejemplo, Santa Clara arrancó por un área de salud. Cuando yo empecé a trabajar en esa área, había 64 consultorios funcionando al mismo tiempo. Tres grupos de profesores para los 64 consultorios, con un médico y una enfermera por cada uno. Más los que hacían de relevistas.

–¿Es decir que todos pueden hacer uso del sistema?
–De oriente a occidente hay accesibilidad, si hay una montaña y la gente no puede pasar porque hay tres montañas más, ahí hay un médico y una enfermera de familia. Atienden por supuesto a una población que no es la de la ciudad.

–¿Ha ido cambiando conforme a la realidad?
–Es así, ha habido mucha evolución, cambios en el sistema. Es una salud gratuita, accesible y con un enfoque integral: si necesitas curar, rehabilitarte, hay centros de rehabilitación al lado de cada centro de salud, en los últimos años. Hay un sistema de salud que se brinda en el barrio, a través de un consultorio. Hay otro nivel que es el del centro de salud y otra atención que se ofrece en el hospital.

–¿Pero cómo se accede a cada uno de esos niveles?
-A través del sistema regionalizado. Tú necesitas un tipo de atención o tratamiento específico, yo te digo cuándo y cómo acceder. Todo está planificado y organizado a través de tu médico de cabecera, de familia.

–En nuestra realidad, el problema es captar a la gente.
–Ah, no, pero se capta en donde uno vive. El primero que tiene contacto con el paciente es el médico de familia, que atiende en los consultorios de cada barrio.

–¿Existe la medicina privada en Cuba?
–No existe, toda la medicina cubana es estatal y de libre acceso para toda la población.

–¿Tienen acceso a los insumos? Le pregunto por el tema del bloqueo comercial.
–Algunas veces faltan insumos y se tratan de conseguir por gestiones que se hacen entre países. Carecemos de muchas cosas, pero siempre se garantiza la salud del pueblo, que es lo más importante.

–¿Por qué cree que la medicina cubana es un ejemplo mundial?
–Yo digo que con tesón, esfuerzo y el poquito que pone cada uno. Trabajamos intersectorialmente. Yo voy a hacer un programa en un jardín y voy como médica. Pero la maestra de preescolar me ayuda y me apoya haciendo la actividad que yo le sugiero. Y viene el de deportes, que ya tuvo la clase de ejercicios físicos con los niños y los chicos de cinco años ya saben cómo cuidar su salud. Te dicen "hay que hacer ejercicio porque uno se pone fuerte".

–Me llama la atención cómo todos los cubanos conocen de su historia.
–Porque Cuba es un pueblo culto. José Martí allá por el siglo XIX dijo que hay que ser cultos para ser libres. También dijo que la verdadera medicina no es la que cura, sino la que precave. Más vale indicar al que va caminando para un despeñadero cómo apartarse de él, que tener que recomponer los huesos del que se cae.

–¿Es difícil la vida en su país?, ¿cómo la percibe?
–Yo agradezco mucho estar en Cuba y que mis hijas y mis nietas también estén allí. Vivimos con una serie de limitaciones. Algunas económicas, otras del entorno, de la vivienda, pero tenemos mucha tranquilidad y mucha paz.

Tratar de promover la salud y no sólo curar es uno de los principales objetivos del Sistema de Atención Primaria de la Salud en Cuba" "Se consiguió que de oriente a occidente los habitantes tengan acceso a la atención, con un médico y una enfermera de familia por barrio. Todos los médicos cubanos renunciaron a sus consultas privadas para trabajar por este modelo" "En Cuba pensamos que los médicos nunca están en exceso y que siempre tendrán trabajo en el sistema de salud"

Su perfil
Especialista de primer grado en Pediatría, en 1975. Especialista en segundo grado en Pediatría, en 1986. Master en Atención Primaria de Salud de la Escuela Nacional de Salud Pública de Cuba (ENSAP), en el 2000. Doctora en Ciencias de la Salud en la Escuela Nacional de Salud Pública de Cuba (ENSAP), en el 2012. Diplomada en Promoción y Educación para la Salud. Es profesora titular de Pediatría del Policlínico Comunitario Docente. Profesora consultante de la Universidad de Ciencias Médicas de Villa Clara Dr. Serafín Ruiz de Zárate.Ha sido docente por más de 30 años en Atención Primaria de Salud, lo que le ha permitido ser pediatra del Policlínico Comunitario Docente y del Grupo Básico de Trabajo en el Policlínico con Médicos y Enfermeras de Familia. Actualmente la profesional cubana brinda conferencias en distintos países de Latinoamérica, promocionando la forma en que Cuba trabaja en pos de la salud integral de la población.

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