Nacho Bustos, el futuro de la danza en Mendoza

El joven bailarín obtuvo el reconocimiento en el rubro revelación en danza 2017, por su labor en la obra Cisne.

Es la realidad que vive y siente Nacho Bustos, ganador en la categoría revelación, de los Premios UNO Escenario, en el rubro danza (obra "Cisne"). Que por cierto fue el galardonado más joven de la gran noche que vivió el arte y la cultura de Mendoza.

Este premiado bailarín, desde hace dos años, pertenece al equipo de competición avanzado de la Academia de Danza Débora Kaul, que se encuentra en Fray Luis Beltrán, Maipú.

Además de este premio este año fue seleccionado para representar a la Argentina: "Junto con dos de mis compañeras participamos en el Fidifest, uno de los festivales de danza más importantes de Brasil. Allí obtuve el primer puesto en jazz lyrical. También obtuve este año el premio al mejor bailarín, en el certamen internacional danza, en Carlos Paz y en el certamen Fitness Group".

–¿Qué significó este premio para vos?
–He ganado otros premios y becas en certámenes nacionales e internacionales, pero este es mi primer Premio Escenario, por lo que estoy muy feliz de haber obtenido este galardón, en mi querida provincia. El Premio Escenario significa para mí un orgullo muy grande y un incentivo para seguir trabajando cada vez más duro. A veces la vida del bailarín es muy difícil y sacrificada, además los resultados tardan en llegar. Por este motivo haber podido llegar a lo más alto, en el ambiente artístico de Mendoza, siendo tan joven, siento que me abre nuevas puertas para poder concretar mi sueño que es ser un bailarín profesional.

–¿Por qué hacés danza?
–Hago danza porque me gusta, porque cuando bailo soy feliz, siento que los problemas y las dificultades de la vida desaparecen cada vez que bailo. Cuando suena la música, comienzo a moverme y los problemas desaparecen. Bailo para expresarme, y me encantaría que a través de mi cuerpo la gente pueda sentir, llorar, reír, enamorarse, jugar y disfrutar. Esa es mi meta cada vez que me subo a un escenario, compartir mi pasión con el público y crear una conexión que nos lleve más allá.

–¿A dónde querés llegar con la danza?
–Con la danza me gustarían dos cosas fundamentales: poder difundir mi mensaje y mi pasión, y además cumplir mi sueño de bailar en una compañía profesional.

–¿Qué cosas te inspiran para bailar?
–Mi principal motor son mis sentimientos, que empiezan a salir así como sin querer cada vez que bailo, especialmente cuando improviso, y me dejo llevar por la música, lo que cada vibración me hace sentir. A veces también me inspiro en la historia que tengo que contar y trato de vivirla como si fuese propia. Este año particularmente me tocó interpretar historias muy diferentes: de amor, de muerte, de amistad, de perdida, y en cada una de ellas iba un pedacito de cosas que me han tocado vivir.

–¿A quiénes querés agradecer este premio?
–Quiero agradecer este premio principalmente a mis papás Marcela y Mario que siempre me apoyan incondicionalmente y a mi maestra Débora Kaul, que logró hacerme brillar y sacar lo mejor de mí. A Jorge Soria que me dio la oportunidad de interpretar este papel, a mis compañeros de la Academia que nunca me dejan caer y siempre me apoyan en todo, y a todos los maestros que han pasado y pasan por mi vida dejándome siempre cosas hermosas.

–¿Qué vas hacer en el 2018?
–Obviamente pienso seguir tomando clases, si es posible viajar a Buenos Aires ya que he ganado dos becas abiertas. Una con Anabella Tuliano y otra con Marcela Ávila, pero eso se me complica porque no tengo los recursos económicos para poder viajar. También pienso seguir estudiando y perfeccionándome cada vez más.

–¿Qué pasa cuando Nacho sube al escenario?
–Soy muy tímido, aunque cada vez que me subo a un escenario, la timidez desaparece y siento que estoy en mi lugar favorito.

–¿Te seguís capacitando?
–Comencé a estudiando tango y folklore a la edad de cuatro años con Cintia Larrea, luego fui un año a estudiar con Marta Lertora. Desde entonces y hasta la fecha estoy estudiando con la Maestra Débora Kaul. Además me capacito permanentemente con los maestros más prestigiosos del país como Anabella Tuliano, Rodrigo Vallejos, Pamela Frank, Laura Roatta y Gustavo Carrizo, entre otros.

Antes de finalizar la nota Nacho dejó bien en aclaró. "Cuando sea grande lo único que quiero ser es bailarín profesional. No me imagino haciendo otra cosa que no sea bailar".

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