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lunes 13 de noviembre de 2017

"Hay que crear fuentes de trabajo para los artistas"

Susana Jerez, una de las jurados de los Premios Escenario participó en comedias musicales, salió de giras y fundó la Primera Escuela de Canto Popular de Mendoza.

A Susana Jerez la música la acompaña desde siempre. Desde aquellas primeras incursiones en el canto, de mano de su madre, Dorita Jerez hasta la actualidad, que dirige la primera escuela de Canto Popular de Mendoza, la voz fue y es su principal herramienta de expresión.

"Mi lucha es poner en lo más alto la profesión del cantante popular", dice, convencida, sonriente. Fue a principios de los '80 cuando comenzó a dar clases y nunca paró: "Amo enseñar y creo que la educación del uso y manejo de la voz debería realizarse desde la escuela. No hay verdadera conciencia de esto", asegura.

Pero la docencia es, apenas, uno de los tantos senderos en los que se bifurca su carrera artística: Jerez representó a Argentina en el Festival Internacional de la Canción de Viña del Mar; participó de la comedia musical Annie en el Teatro Lola Membrives, y formó parte del elenco de Para alquilar balcones, music hall, con la dirección de Enrique Carreras.

Durante el recorrido conoció a grandes de la canción como Armando Manzanero, Raffaella Carrá, María Martha Serra Lima, Trío Los Panchos, Alberto Cortez y al pianista francés Richard Clayderman. Y hasta recibió los aplausos y consejos de Libertad Lamarque, y remplazó a Tita Merello en una obra.

–¿Has tomado conciencia de todos los momentos claves que viviste en tu carrera?
–Sí, pero esa toma de conciencia ha venido con el paso de los años. Desde que comencé a cantar a dúo con mi madre Dorita Jerez, en adelante. Me pasaron muchas cosas que no sopesé hasta ahora.

–¿Algunas de estas cosas cambió el rumbo de tu vida?
–Libertad Lamarque, ella cambió de alguna manera mi rumbo. Mi primer nombre artístico fue Adoración. Pero cuando estaba haciendo el musical Annie, en Buenos Aires, le pedí a los dueños del teatro Lola Membrives que me dejaran vocalizar entre función y función. En uno de esos ensayos, mientras cantaba "No llores por mí Argentina" escuché que alguien me aplaudía: era Libertad. Luego terminamos tomando un café con ella y su representante. Allí me dijo que yo debía llamarme con mi nombre y apellido: "Susana Jerez".

–¿Por esos años también remplazaste a Tita Merello?
–Sí, Victoria Carreras tomaba clases de canto conmigo. Enrique, su padre, estaba dirigiendo Para alquilar balcones en donde trabajaba Tita Merello, que algún motivo se bajó. Victoria le habló a su padre de mí y fui quien remplazó a esta grande. No fue hasta hace muy poco que todas estas cosas tomaron magnitud.

–¿Quién fue tu primera maestra de canto?
–Fue Tina Campalans, catalana, y realmente tengo hermosos y bellos recuerdos de ella. Pero también aprendí mucho de Ricardo Álvarez, de Chile. Han sido grandes maestros para mí, y parte de su esencia está presente en lo que enseño a mis alumnos ahora.

–¿Defender la figura del cantante popular es parte de esas enseñanzas?
–Creo que hay que defender su lugar, brindarles fuentes de trabajo. Creo que los artistas deben ganarse la vida con lo que estudiaron y no tener que hacer otra cosa porque no alcanza para vivir. Hay que crear fuentes de trabajo para los artistas. También sostengo que hay que educar la voz desde las escuelas, para prevenir muchos problemas que surgen de grandes. Además debería yoga, arte y variadas disciplinas artísticas.

–¿Qué te depara el 2018?
–Voy a reponer lo mejor en una síntesis de dos espectáculos. Ya estoy trabajando en esto para el próximo año. En este espectáculo se viven muchas emociones, se ríe, se llora; de todo.
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