Diario Uno Política
El justicialista Raúl Guerra regresó ayer a la Cámara Baja tras el escándalo que vivió en mayo, cuando renunció a sus fueros para no obstruir la investigación que lo implica y aún no se cerró.

Raúl Guerra volvió a ocupar su banca aunque su mujer lo acusó de golpearla

Paola Alé

ale.paola@diariouno.net.ar

El diputado justicialista, oriundo de San Rafael, Raúl Guerra volvió ayer a ocupar su banca en la Cámara Baja, luego del escándalo en el que se vio envuelto el mes pasado. Es que su mujer, Marcela Montero, lo acusó de haberla golpeado y luego se arrepintió, a pesar de que lo denunció y dijo que lo había hecho por celos y despecho.

Guerra se excusó de hablar con la prensa y adujo que todavía no cuenta con el dictamen de la Justicia en el que queda definitivamente libre de culpa y cargo. Sin embargo, se comprometió a contar su versión de los hechos una vez que esto suceda.

En cuanto a los avances judiciales del caso, se supo que están siendo citados parientes y amigos de la mujer para que aporten datos acerca de la relación de la pareja.

Guerra renunció a sus fueros y se presentó él mismo en la Justicia para no obstruir la investigación. Si bien no hizo declaraciones contundentes, dejó entrever que supone que detrás de esta situación hubo manejos políticos relacionados con la feroz interna que se vivió en el Sur, y en la que tanto el sector al que él pertenece (Integración, liderado por el intendente Emir Félix), como el del ex secretario general de la gobernación Alejandro Cazabán fueron protagonistas.

Sin observatorio de violencia

“No existe en la provincia un observatorio de violencia de género, por lo tanto no contamos aún con datos estadísticos unificados desde donde mirar la problemática, ante lo cual se presentó en la Legislatura una iniciativa para su creación en marzo.

La metodología para abordar la problemática es dispersa. Se deduce que hay recursos provinciales para trabajar la temática de género, pero al no haber articulación entre los distintos organismos que se crean para enfrentar esta problemática, las tareas que se realizan no tienen coordinación, y por lo tanto no se producen los resultados esperados. Existen aún resistencias institucionales para abordar la problemática”. El informe es contundente y crítico, elaborado por la comisión de Género, Diversidad y Erradicación de la Trata de Personas de la Cámara de Diputados, presidida por la diputada justicialista Mónica Zalazar.

Es que Mendoza, a pesar de haber adherido a la Ley Nacional 26.485, de Protección integral para prevenir,  sancionar y erradicar la violencia contra las mujeres, aún no implementa muchas de sus disposiciones.

La creación de un Observatorio de Violencia de Género es una de ellas. Lo llamativo es que es un diputado de la oposición, el radical Luis Petri, el que propone su puesta en marcha.

Sin esta herramienta, y tal como lo indica el informe de la mencionada comisión, no se puede tener una foto de la situación en la que la provincia se encuentra.

Petri explicó que la intención de su iniciativa es crear un organismo en el ámbito del Ministerio de Desarrollo Social y Derechos Humanos cuya tarea principal consista en desarrollar e implementar un sistema de información actualizado y de acceso público y gratuito, pero sin poner en peligro la confidencialidad de los datos. La idea es brindar insumos útiles para diseñar políticas para abordar la problemática.

Pero no es sólo esta la misión del observatorio, sino además monitorear la implementación de estas políticas e interactuar con otros observatorios, como el nacional.

Fuente: Diario UNO Mza

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Raúl Guerra dijo que todavía no tiene el dictamen de la Justicia.
Raúl Guerra dijo que todavía no tiene el dictamen de la Justicia.

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