Diario Uno Política
De Vido vino con plata para las comunas y volvió a desnudar la realidad: se agudizó en 10 años la dependencia de la Nación y los fondos nacionales superan hoy a los provinciales en el Presupuesto.

Cristina le pagará a Pérez el 60% de todos los gastos de este año

Marcelo Arce

marce@diariouno.net.ar

Francisco Pérez aplaudió a rabiar el jueves en Lavalle, mientras el ministro de Planificación, Julio De Vido, anunciaba que bajaban $260 millones para los municipios mendocinos.

Es un detalle menor que en marzo Paco había dicho que la plata para las comunas superaba los $500 millones a través de este mismo programa o que el propio ministro, hace semanas nada más, anunciara el mismo momento para las comunas de San Juan.

Lo que es un dato importante es que los fondos que Planificación trajo para hacer 96 obras en los departamentos representan el doble de lo que la Provincia destinó para obras de infraestructura, de recursos propios, durante los primeros meses del año y que apenas superaron los $100 millones.

El floreo de Julio De Vido por la provincia sirvió como disparador para determinar en qué grado depende Mendoza de la Nación para hacer casi todo.

Hoy Cristina de Kirchner pone dos pesos por uno que pone el IPV para hacer casas en Mendoza, evita con subsidios que suba el precio del boleto y pone prácticamente toda la plata para las rutas nuevas que se construyen y las que todavía espera como la doble vía a Tunuyán.

Habilita préstamos del BID para hacer obras hídricas, forma fideicomisos para obras eléctricas, obsequia netbooks, mantiene el sistema educativo y promete (con cumplimiento nulo hasta ahora) hacer los diques que se necesitan, como Portezuelo del Viento o Los Blancos.

También mantiene a Paco esperanzado con que le destinará $500 millones para hacer lo que quiera (el año pasado le prometió $800 millones que nunca llegaron), cubre a las embarazadas sin obra social, les permite a los intendentes lucirse con el asfalto en los barrios y manda algo de lo que recauda de la soja para hacer obras.

En el largo listado, entre otras tantas cosas, figura asimismo que autoriza a Mendoza (al menos en parte) a endeudarse para cubrir el déficit y también le dice cómo debe hacerlo, con bonos y a valor dólar.

Toda esta realidad está reflejada en el Presupuesto provincial 2013, en el que el 60% de los recursos pautados son de origen nacional, tomando en cuenta la coparticipación, el financiamiento y las transferencias.

De un total gastos de $21.642 millones para este año, Cristina paga $12.979 millones y la recaudación propia alcanza a $8.663 millones. O sea, que alcanzan para pagar los sueldos del personal (unos $11.000 millones) y para poco más.

Desde el regreso de la democracia hasta el 2003, la relación entre ingresos provinciales y nacionales osciló entre el 45% y el 47% (a favor de los propios), pero desde la llegada del kirchnerismo la curva no paró de ascender.

En 2003 el Presupuesto de la Pro-vincia fue de $1.879 millones y la Nación aportó $921 millones, o sea, el 49%.

“Siempre existió una lógica de fuerte presencia nacional en los presupuestos de las provincias. Lo que ahora está en discusión son los niveles actuales. Existe la coparticipación, pero donde estaría la presión nacional es en las transferencias y en la deuda: a partir de 2003 esta pasó a ser de la Nación, cuando antes en líneas generales era con los bancos, y ahí si se da el fenómeno político de que si no te comportás como yo quiero no te financio”, analizó Jorge Day, de la Fundación Mediterránea.

El nuevo federalismo

Para el diputado nacional radical Enrique Vaquié, “esto pasa por muchas cosas. Se cedieron las cuestiones petroleras y tributarias, y de gastos públicos. También algunas combinadas (que se financian entre ambos) como los programas viales y los de viviendas. Ahora se llegó a este punto, del cual no hay una sola explicación, pero que costará mucho tiempo recuperar lo perdido”.

La misma Fundación Mediterránea hizo el año pasado, sobre datos de 2011, un relevamiento nacional basados en la dependencia de las provincias del Gobierno nacional y detectaron que Mendoza no escapa al contexto general.

Córdoba o Santa Fe dependen entre el 65% y el 67% de la Nación y otros distritos más chicos no podrían sobrevivir sin Cristina: a Formosa, La Rioja, Jujuy y a Santiago del Estero, más del 90% de sus recursos les llegan desde Buenos Aires.

San Luis, con altos niveles de coparticipación, llega al 79% y San Juan está en el 82%. La Ciudad Autónoma de Buenos Aires es la que menos esta atada con el 16% y Daniel Scioli está casi empatado con 52%.

Pero eso no sirve de consuelo. Mendoza es una de las provincias más perjudicadas en cuanto a la relación entre aportes de impuestos nacionales y redistribución (el resultado es negativo en 6%) y nunca salimos del fondo de la tabla a la hora de las transferencias K.

El Presupuesto nacional 2013 destinó para Mendoza algo más de $16.690 y la dejó en el lugar número 20 en cuanto a la distribución de recursos totales de la Nación.

Si el promedio para cada argentino es de $13.174, a cada mendocino le tocan $9.598. Este año, por cada santacruceño se pagarán $20.589 por parte de Cristina y por cada sanjuanino, $10.104.

“Hay algo importante –agregó Vaquié– y es que al depender tanto de un tercero te impide tener políticas púbicas propias, y atenta contra el desarrollo sostenible de la provincia. Eso complica. Es como si alguien que depende de que lo mantenga el padre, pierde autonomía al ir cediendo pocas cosas cada día”.

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