Un militar y su ex esposa policía murieron tras una discusión a balazos

Fue tras una discusión familiar, en una casa de la localidad bonaerense de General Rodríguez.

Un integrante del Ejército Argentino y su ex esposa policía murieron baleados el domingo, tras una discusión familiar, en una casa de la localidad bonaerense de General Rodríguez. Se investiga si el militar la mató y luego se suicidó.

A raíz de los disparos, una hija menor de edad de la pareja y una hermana de la mujer resultaron heridas también de bala, por lo que esta tarde permanecían internadas en un hospital de la zona.

El hecho ocurrió en la casa 58 de la manzana 41, en el barrio Bicentenario de General Rodríguez, donde residía Guadalupe Amarilla (30), quien trabajaba en la Policía local de Luján y en ese momento se hallaba junto a una de sus hermanas.

Cerca de las 10, el integrante del Ejército Daniel Quintana, ex esposo de Amarilla, llegó a la vivienda a bordo de una moto junto con la hija menor de edad de ambos. Ahí comenzó a discutir con su ex mujer.

En esas circunstancias se gatillaron entre cinco y siete disparos que les provocaron la muerte a Amarilla y a Quintana, y heridas de bala a la hija de ambos y a la tía de la menor.

Una fuente con acceso al expediente explicó que por los dichos de testigos, la principal hipótesis apunta a que el hombre le arrebató el arma reglamentaria a su ex esposa, le disparó a ésta y a las otras dos víctimas y luego se suicidó con la misma pistola 9 milímetros.

Sin embargo, en la escena del crimen los peritos de la Policía Científica secuestraron una segunda arma de fuego, calibre 380, que se cree era la que cargaba Quintana, pero los pesquisas sospechan que no llegó a utilizarla ya que todas las vainas servidas incautadas en el lugar eran 9 milímetros.

"Tenemos que esperar a los peritajes para determinar si hubo un tiroteo, pero por la posición de los cuerpos parece un femicidio seguido de suicidio", indicó otra fuente de la investigación que detalló que el militar, de unos 30 años, "presentaba un balazo en el cráneo como si hubiese sido autoinfligido".

Por su parte, Daniel, un vecino que vive enfrente de donde ocurrió el hecho, contó que él dormía cuando escuchó los primeros disparos.

"Estaba durmiendo y escuché dos detonaciones y gritos. Se frenó un poquito y después miré por la ventana de ellos que da al frente de mi casa y vi fogonazos dentro de la vivienda", y señaló que para él hubo un tiroteo "entre ellos".

Este vecino indicó que después de los disparos vio a la hermana de Amarilla salir de la casa a los gritos, "toda ensangrentada" ya que había recibido un disparo en el rostro.

Ante esta situación, Daniel llamó a la Dirección de Tránsito, desde donde alertaron a la policía, que al arribar al lugar se encontró con Quintana y Amarilla muertos dentro de la casa y a las otras dos víctimas heridas.

Las fuentes indicaron que la hija de la pareja y su tía fueron trasladadas en una ambulancia del Servicio de Atención Médica de Emergencias (SAME) al hospital Vicente López de General Rodríguez, donde permanecen internadas en grave estado pero fuera de peligro.

Uno de los pesquisas consultados precisó que la menor tiene heridas de bala en un brazo y en el glúteo y está lúcida, en tanto que los médicos analizaban derivar a la tía a una clínica especializada ya que el balazo le impactó en un ojo.

Tanto Daniel como otros vecinos y familiares directos de Amarilla, coincidieron en que la mujer y Quintana estaban "separados" desde hacía meses aunque ninguno confirmó si existían antecedentes de violencia de género.

"Los testigos consultados hasta el momento dijeron no haber visto o escuchado discusiones o peleas previas", indicó un investigador judicial y agregó que, según la familia de Amarilla, la separación de la pareja se produjo a principios de este año.
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