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viernes 10 de noviembre de 2017

Perpetua por matar a su esposa frente a los hijos

La máxima pena del Código Penal recayó sobre Luis Horacio Aldana (47) por el caso en la localidad bonaerense de Ingeniero Maschwitz.

Un hombre fue condenado a prisión perpetua por el femicidio de su ex esposa, una docente que estuvo internada 24 días tras ser apuñalada delante de sus hijos, hace casi dos años, en su casa de la localidad bonaerense de Ingeniero Maschwitz.

La máxima pena del Código Penal recayó sobre Luis Horacio Aldana (47), por el delito de "homicidio doblemente agravado por el vínculo y por violencia de género", en perjuicio de Alicia Beatriz Tomas (48).
"Nunca vamos a entender por qué hizo esto, por lo menos hubo justicia para ella y sus hijos", dijo Jorge, hermano de la víctima.

Fuentes judiciales y del Área de Asistencia a la Víctima del municipio de Zárate, que asesoró a la familia de la docente, informaron que la decisión del Tribunal Oral en lo Criminal (TOC) 2 de Zárate-Campana fue por unanimidad.

El fiscal de juicio José Luis Castaño les había pedido en su alegato a los jueces Liliana Dalsaso, Elena Bárcena y Daniel Rópolo que lo condenen a perpetua, tras considerar acreditado que Aldana cometió el asesinato.

En tanto, la defensora oficial Fabiana Florentín pidió al TOC 2 que el hombre, propietario de una agencia de remises, sea absuelto y que declaren la "inconstitucionalidad" de la máxima pena.

Según las fuentes, Castaño tuvo en cuenta, entre otros elementos, los testimonios de los hijos de la víctima, una mujer que en ese entonces tenía 21 años y un varón de 13.

El chico declaró durante la etapa de instrucción, dirigida por el fiscal Juan José Montani, a través de la cámara Gesell, y reconoció a su padre como el autor del ataque.

En tanto, la joven testificó frente al Tribunal y declaró que durante la internación, su madre aseguró que Aldana la había apuñalado junto a un cómplice que hasta el momento no fue identificado.

Además, los investigadores establecieron mediante pruebas de ADN que las zapatillas que Aldana utilizó al momento del asesinato tenían manchas de sangre de la víctima.

"Siempre confiamos en la Justicia porque es el único camino que seguimos, ya que somos gente de trabajo", afirmó el hermano de la docente asesinada,

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