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viernes 29 de diciembre de 2017

Pasajeros del micro que volcó en Santiago del Estero dijeron que el chofer iba "tomando vino"

Agregaron que "conducía a muy alta velocidad realizando maniobras constantes de sobrepaso de vehículos". En el accidente murieron cinco personas.

El conductor del colectivo de un tour de compras que volcó sobre la ruta 34 a la altura de la localidad santiagueña de La Tijera, "venía tomado vino, conducía a muy alta velocidad realizando maniobras constantes de sobrepaso de vehículos", según las coincidentes declaraciones de varios pasajeros.

El trágico accidente que se cobró la vida de cinco pasajeros de un colectivo que viajaba desde Potosí (Bolivia) a Buenos Aires volcó ocurrió este miércoles sobre la Ruta 34.

El fatídico accidente se registró minutos después de las 22:30, cuando el chofer del colectivo, quien fue identificado como Felipe Montoya Poma, de 57 años, con domicilio en Cochabamba, perdió el control del vehículo y terminó volcando el rodado sobre la banquina.

Según informó la policía, el chofer sostuvo que intentó esquivar varios canes que aparecieron sobre la calzada y -antes de llegar a la balanza- en la localidad de La Tijera, y ante la mala maniobra salió hacia la banquina este.

Al retomar la ruta nuevamente, sin controlar el vehículo, salió hacia la banquina contraria donde finalmente se produjo el vuelco.

A causa del siniestro, en el lugar fallecieron cinco de los 46 ocupantes del rodado. Las víctimas fueron identificadas como: Laura Quispe, Pedro, de 64 años; Alfredo Zambrana, José Luis, de 65; Morilas Asturiaga, María Mercedes, de 85; Gómez Sadny, Francisco, de 28 y Cuba Quispe Ariadne Anely, de 7 años. Todos de nacionalidad boliviana.

Las máximas autoridades de la policía -junto con el secretario de Seguridad, Marcelo Pato- realizaron los trabajos de rigor junto con los Bomberos, quienes cerca de las 8:30 del miércoles lograron sacar los cuerpos de entre los hierros retorcidos.

Según informó la policía, los pasajeros heridos que brindaron declaración en la Seccional 14 fueron coincidentes en indicar que: "el conductor venía a muy alta velocidad. Realizaba maniobras constantes de sobrepasó de vehículos".

Además se supo que si bien la mayoría de los ocupantes venía durmiendo, los que estaban despiertos no vieron el supuesto cruce de los perros.

Además, uno de los pasajeros reveló que la azafata, identificada como Quispe Shoseline Ontivero, habría repartido vasos de vino durante el viaje y que el conductor había consumido de la bebida que entregaba la joven.

Otro de los ocupantes del rodado fue contundente en decir que "la azafata venía a la carcajadas con los chóferes".

El fiscal de la causa, Carlos Hurtado, ordenó que el médico de Sanidad extrajera sangre a los choferes para ser sometidos a dosaje.

Una de las pasajeras que ingresó al Hospital Regional junto con su esposo, dijo al diario El Liberal, que ascendieron al micro de la empresa Quirquincho en Oruro, a donde fue por una reunión familiar y regresaba a su casa en Talar de Pacheco, en el partido bonaerense de Tigre.

"Con mi marido nos abrazamos, cayó todo encima, la heladera de atrás. No sé si eso nos salvó. Mi esposo quedó atrapado con sus pies bajo unos asientos. Como pudimos empecé a escarbar debajo de la tierra y pudimos sacar los pies", reveló.

Además indicó que al momento del siniestro "todos estaban aparentemente dormidos".

Mientras que Sharet Coca Peres, de 14 años, otra de las lesionadas, sostuvo que fue "espantoso. Mi mayor preocupación era mi hermano, cuando lo vi, estaba llorando y solo tenía un golpe en la cabeza. Me alivié un poco al ver que estaba bien. Pero todo fue muy horrible".

La joven, que ascendió al micro también en Oruro (Bolivia) con destino a Buenos Aires iba en compañía de hermano de 5 años, contó que "La gente gritaba pidiendo ayuda. Fue horrible. Otros pasaban, nos miraba, pero no nos ayudaban. Había desesperación de la gente por no encontrar a sus familiares. Pensé que me iba a morir", reveló.

En tanto que la azafata, Jhoselyn Quispe Ontiveros, reveló que "solo me vi dar vueltas en el aire. Cuando desperté, la gente gritaba. Solo pensé en Dios. Tuve miedo de morir".

Los pasajeros contaron, además, que minutos antes el coche había parado en Pozo Hondo. Allí ingresaron a un parador para cenar. Estuvieron en el lugar aproximadamente 30 minutos.
Fuente: Noticias Argentinas

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