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Mendoza es blanco de secuestros virtuales: los timadores se hicieron más de 70 mil pesos en una semana

Por Leonardo Otamendiotamendi.leonardo@diariouno.net.ar

Los secuestradores virtuales apuntaron hacia Mendoza y con muy buenos resultados. Hay siete casos denunciados en la última semana y dos que no. Entre todos estos hechos, los timadores se hicieron de un botín superior a los $70.000.

La modalidad de estos delitos es conocido: llaman a una persona a la que le dicen que un familiar sufrió un accidente; así comienzan a sacarle información y cuando tienen suficiente, se pone en marcha la segunda parte del engaño. Ya con el nombre, le aseguran que tienen a ese familiar secuestrado y que lo van a matar si no obedecen. Antes solo pedían que las víctimas fueran a comprar tarjetas telefónicas y les dieran los números para cargar el crédito. Ahora el requerimiento para no matar al secuestrado es dinero en efectivo.

Hay una instancia que también llama la atención: los engañadores teatralizan muy bien y gracias a estos logran credibilidad con sus víctimas. Por esa razón es que consiguen botines más abultados.

El ex jefe de Delitos Tecnológicos y actual segundo jefe de Investigaciones, Roberto Valverde, fue quien confirmó que todos los llamados recibidos por las víctimas se hicieron desde Córdoba, algunos desde la cárcel. Agregó que los giros de dinero también se enviaron a esa provincia.

“El pasado viernes 1 comenzaron estos llamados a gente de Mendoza. Tenemos registradas siete denuncias desde ese día hasta el momento, pero puede ser que haya otras víctimas que decidieron no hacer la denuncia”, dijo Valverde. Y es así. Diario UNO tomó conocimiento este jueves de otras dos personas que cayeron en la trampa y decidieron no denunciarlo.

El comisario contó que entre esas siete denuncias tres enviaron dinero a Córdoba. “Una mujer entregó $15.000, un hombre $3.000 y otro $2.000”, detalló.

Sin embargo, Valverde contó sobre otro caso que casi se concretó. “Un hombre fue a la sucursal del Correo Argentino de la Plaza Godoy Cruz para hacer un giro. El empleado que lo atendió lo vio muy nervioso y le preguntó que le pasaba. Cuando la víctima le dijo lo que estaba sucediendo, el trabajador le dijo que no envíe el dinero y le avisó al policía de guardia”.

Pero lo llamativo es la habilidad de los secuestradores virtuales. “Primero llaman al teléfono fijo de las víctimas con el engaño del familiar accidentado. La persona que atiende pregunta ‘¿quién, mi hijo?’ y le responden que sí. De inmediato le dicen, por ejemplo, que confirme el nombre, la víctima lo da y siguen así sacando información. La persona ya está en pánico y como le han pedido un número de celular al cual comunicarse, le piden que no corte el fijo y la llaman al móvil. Cuando se produce ese llamado es cuando le dicen que tienen a ese familiar secuestrado. Se inician las exigencias de dinero bajo amenazas, con gritos e insultos, de matar al familiar, y le ordenan girar el efectivo”, explicó Valverde.

La treta de tener a la víctima con los dos teléfonos en comunicación es para que no pueda intentar contactarse con el familiar. Incluso, el llamado al celular no se interrumpe hasta que se realiza el giro, en todo momento le están hablando.

“Como los giros deben hacerse a nombre de alguien, utilizan documentos extraviados. Entonces van al firma donde se hizo la transferencia, presentan el documento y se llevan el dinero”, reveló el uniformado.

Esto le sucedió a una mujer de Godoy Cruz, de unos 60 años, en la tarde de este jueves. Estaba al cuidado de sus pequeños nietos cuando recibió un llamado (al fijo) en el que una persona le informaba que su hija había sufrido un accidente vial. La señora se desesperó y no advirtió la treta. Sin embargo, ella asegura que nunca dio el número de su celular pero igual la llamaron.

Del otro lado se escuchaba a una mujer llorando, que pedía auxilio a su madre y a un hombre que le ordenaba que se callase o la iba a matar. De este modo lograron que la mujer entrara en pánico y girara $4.000 a través de una oficina de Western Union, ubicada frente a la Plaza Godoy Cruz, hacia Córdoba a nombre de una mujer.

Cuando el yerno de esta señora les contó a sus compañeros de trabajo lo sucedido con la madre de su esposa, uno de ellos le dijo que a su cuñado le sucedió lo mismo el pasado martes y que le habían timado $50.000.

Estos dos últimos hechos no fueron denunciados.

Hay preocupación en el Ministerio de Seguridad por esta seguidilla de secuestros virtuales. Por ello Roberto Valverde recomienda que si alguien recibe un llamado de estas características que corte, pero si tiene dudas sobre la veracidad que encuentre la forma de comunicarse con el familiar al que citan. Y desde luego, denunciar rápidamente el hecho en la Justicia.

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