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lunes 30 de octubre de 2017

Identificaron a un ladrón por la sangre que dejó en un local

El viernes robó en óptica La Pirámide de Mendoza capital y al romper un vidrio dejó huellas hemáticas. Una muestra se cargó en el laboratorio de análisis genéticos y se confirmó su identidad.

Unas cuantas gotas de sangre en el ingreso a una óptica de Mendoza capital que había sido atacada alcanzaron para que un experimentado y confiado ladrón volviera a la cárcel, esta vez por una prueba irrefutable: su ADN.

Hay quienes creen que "la ocasión hace al ladrón" y tal vez esa frase se cumpliera el viernes, cuando de madrugada Juan Felipe Ferreyra (56) vio la oportunidad de ingresar por una ventana al local de óptica La Pirámide de la Peatonal Sarmiento. Eran cerca de las 5 y nadie debió transitar esa cuadra repleta de negocios de la Peatonal, entre España y Patricias Mendocinas, como para que el esmirriado ladrón se atreviera a treparse al primer piso y romper el vidrio para entrar.

Nada debió estar previsto, ya que al parecer el delincuente no llevaba ni siquiera con qué romper el vidrio y habría sido en el puñetazo que le dio, que terminó cortándose y dejando en el ingreso del local muestras de su sangre.

El resto del robo fue igualmente rudimentario: entró al local, rompió la caja fuerte con un matafuegos y allí encontró unos $15.000. Después se tentó con llevarse algunos pares de lentes, quizás hasta se probó alguno para ocultar cierta discapacidad en el ojo izquierdo que podría identificarlo, creyendo que así podría sortear la búsqueda policial.

El primer identificado
Apenas los propietarios detectaron el robo a la mañana siguiente avisaron a la policía y al lugar llegaron efectivos de Científica buscando alguna huella que los condujera al autor del robo. Se ilusionaron con resolver el caso cuando encontraron las gotas de sangre que entraban y salían del negocio y con esas pruebas llegaron al laboratorio de Análisis de Genética Forense que se inauguró en mayo pasado.

El resultado no se hizo esperar demasiado. A las pocas horas ya se tenía el perfil genético del ladrón y tras corroborarlo con el banco de datos genéticos arrojó que el delincuente era precisamente Juan Felipe Ferreyra, quien se convirtió así en el primer maleante identificado gracias a la nueva tecnología.

Esa prueba indiscutible disparó el pedido de captura del ladrón que más tarde fue detenido en Ciudad.

"Antes teníamos la capacidad de analizar unas 2.500 muestras y pasamos a tener una capacidad de analizar 25.000. Esta cifra son todas las personas imputadas por algún delito, todos los condenados y en breve incorporaremos todas las fuerzas de seguridad", explicó al momento de la inauguración del Laboratorio de Genética Forense, Miguel Marino, su encargado.

Para hacer posible este laboratorio se adquirieron tres robots para la extracción masiva del ADN que permitían obtener un perfil genético. Esa información se ingresó a una base de datos que posibilita comparar los perfiles genéticos de las personas imputadas o condenadas con evidencias obtenidas tras algún delito en el cual la fiscalía no tiene imputado o sospechoso.

El laboratorio es administrado por el Ministerio Público Fiscal, para que ningún otro poder del Estado tenga injerencia en la información que allí se maneja.

Prueba irrefutable
Robots para extracción masiva de ADN. Con estos robots se puede obtener un perfil genético y sumar por semana 500 perfiles al Registro provincial de Huellas Genéticas Digitalizadas.

Identificados . Con esta tecnología se tendrá una base de datos de imputados y condenados para contrarrestar con las pruebas que se puedan obtener tras un delito.
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