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lunes 29 de enero de 2018

El acusado de matar a un policía había violado una salida transitoria

La policía le secuestró más de $19.000, que serían parte del botín del robo que el oficial asesinado habría tratado de evitar. Estaba prófugo desde octubre.

Investigadores del crimen de un policía cometido el jueves durante un robo en la ciudad bonaerense de San Pedro secuestraron en poder del acusado –detenido–, quien estaba prófugo por haber violado una salida transitoria, unos $19.900 que se creen eran parte del botín, informaron fuentes judiciales.

Si bien en un comienzo de la pesquisa el fiscal de la causa, Marcelo Manso, también había requerido la detención del ex convicto Nazareno Jesús Branto (35), en las últimas horas pidió dejar sin efecto la captura ante la posibilidad de que uno de los testigos presenciales lo confundió con su padre, el ya apresado Roberto Gerardo Branto Ayala (56).

Fuentes judiciales informaron que las sospechas apuntan a que en la moto que interceptó el camión repartidor en San Pedro iban el fallecido Pablo Morel y Branto Ayala y que éste escapó herido tras el tiroteo con el policía Nelson Javier Lillo (27) y junto a un tercer cómplice que actuó de "campana".

Los mismos voceros indicaron que padre e hijo son "parecidos físicamente" y que ahora la investigación se centra a identificar a esa tercera persona que escapó de la escena del crimen.

Según las fuentes, Branto Ayala fue detenido ayer por la tarde, con una identidad falsa y una herida de bala en el abdomen y otra en un brazo, por lo que esta tarde continuaba internado en un hospital zonal y mañana a las 9 será indagado por el fiscal Manso.

Los voceros consultados añadieron que en poder de Branto Ayala se secuestraron unos 19.900 pesos en efectivo que se creen eran parte del botín del robo que el oficial Lillo intentó evitar.

En tanto, fuentes policiales indicaron que el ahora detenido se encontraba prófugo desde el 17 de octubre pasado cuando violó una salida transitoria al no regresar a la Unidad Penal Federal 19 en la que purgaba una condena a 28 años y medio de prisión.

De acuerdo a estos informantes, Branto Ayala había sido condenado por el Tribunal Oral en lo Criminal (TOC) 2 de San Isidro por los delitos de "robo doblemente calificado por el uso de arma en poblado y en banda y portación ilegal de arma de guerra".

Sin embargo, el Juzgado de Ejecución Penal 1 sanisidrense le había otorgado el beneficio de las salidas transitorias, beneficio que violó y tras el cual cometió el asesinato del oficial de la policía bonaerense.

El crimen de Lillo ocurrió el jueves a las 11.30, cuando la víctima intervino para evitar el robo de un camión distribuidor de galletitas de una empresa de Baradero en el cruce de Oliveira Cézar y Rivadavia, de San Pedro.

En un tiroteo que él y la policía que lo acompañaba, Laura Lencina (33), mantuvieron con "motochorros", uno de ellos murió y el otro escapó herido, con el dinero robado a los repartidores.

Tanto el policía baleado como el asaltante que quedó herido en el lugar del hecho fueron trasladados de urgencia al hospital local, donde el primero murió minutos después de ser asistido y el segundo arribó fallecido.

Los voceros señalaron que Morel quedó tendido boca arriba a mitad de la calle, al costado de la moto marca Yamaha color azul utilizada en el robo.

En poder de ese delincuente se secuestró un arma y, de acuerdo a lo que se ve en las filmaciones de las cámaras de la zona, el que escapó también estaba armado.

Para continuar la fuga, el asaltante baleado intentó robarle el auto a un hombre aunque finalmente fue asistido por un tercero que se lo llevó del lugar.
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