Dos trapitos presos por el crimen en La Vizcachera

Los jóvenes fueron capturados en Mendoza Capital. A uno de ellos lo complica una huella suya en la escena del asesinato.

Más de dos meses pasaron para que se comenzara a resolver un homicidio cuya causa no era nada sencilla. El crimen en La Vizcachera, el restorán del Parque General San Martín, ahora tiene dos jóvenes detenidos y acusados de matar al sereno del lugar.

Los sospechosos son Jorge Marcelo Prado y Sebastián Bastías, dos muchachos identificados como trapitos que se mueven en Mendoza capital. Están sindicados por el crimen de José Aquino (72), el sereno asesinado el 15 de marzo en la madrugada en el local gastronómico.

El más complicado en la causa, a cargo de la fiscal Claudia Ríos, es el primero de los mencionados ya que una huella dactilar suya se detectó en la escena. Es que con el trabajo de Policía Científica se obtuvieron rastros, y uno de ellos fue cotejado con el sistema Afis de la Policía, en donde están registradas las personas con antecedentes.

La huella hallada en La Vizcachera dio positivo en la base de datos con Prado, por lo que la fiscalía ordenó su arresto. El joven fue atrapado en una propiedad abandonada en calle Alberdi.

En el caso de Bastías fueron algunas declaraciones las que lo pusieron en el radar de los sospechosos. Fue detenido durante los trabajos de control para sacar a los trapitos de las calles de Mendoza.

Ambos han quedado presos a disposición de la fiscal Ríos, que aguarda por más pruebas para ratificar la autoría de los dos en el asesinato del sereno.

El hecho y un primer sospechoso
A José Aquino (72) lo mataron con un puntazo en las costillas durante la madrugada del jueves 15 de marzo pasado. El hombre había llegado a trabajar en la noche del miércoles, y una vez que cerró el local-está ubicado en Los Abetos y Las Vizcacheras, en el Parque San Martín-se quedó custodiando como era habitual. Ya en la mañana, un empleado llegó y lo encontró muerto en un sector del restorán en donde él pasaba la noche.

El avisó a la policía fue inmediatamente. En principio, se creyó que fue una muerte natural, sin embargo, cuando Policía Científica revisó el cadáver constató una herida de arma blanca en el costado izquierdo del tórax. A partir de ahí se inició la investigación en la Fiscalía de Homicidios.

La primer hipótesis que tomó fuerza fue la de un asalto seguido de muerte, ya que la víctima no tenía su billetera con dinero que le habían pagado horas antes. Tampoco estaba su teléfono celular ni un juegos de llaves.

Cuando los pesquisas empezaron a indagar sobre el entorno de Aquino, los mismos empleados de La Vizcachera les dijeron que no le conocían familiares, y que frecuentemente lo veían con un muchacho mucho más joven. Esta persona, incluso, le hacía compañía algunas noches cuando la víctima trabajaba.
Mientras la policía buscaba identificarlo, este joven se presentó en la noche del jueves en el local de comidas para preguntar qué había pasado con el sereno.

Desde el comercio pusieron en conocimiento a la policía de su presencia, y a los pocos minutos ya había sido aprehendido como sospechoso.

Con el paso de las horas se supo que el aprehendido era pareja del hombre asesinado, y que hasta convivirían. Las pruebas obtenidas no lo vincularon a la investigación, y pocas horas después de su arresto fue liberado.
Fuente:

Más Leídas