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miércoles 24 de enero de 2018

Día a día, pista a pista: así fue la búsqueda del violador serial de Godoy Cruz

Policías como cebos, perfiles de Facebook, allanamientos e informantes fueron algunas de las medidas que utilizaron los investigadores para dar con Lachi Jorge (28).

Desde los primeros días de diciembre pasado hasta el jueves, los investigadores policiales realizaron un sinfín de medidas para dar con el tristemente célebre violador serial de Godoy Cruz. Horacio Nair Jorge (28), principal sospechoso de cometer media docena de abusos sexuales en medio de asaltos, fue atrapado pero detrás de la captura hubo un trabajo de hormiga que duró varias semanas.

El 12 de diciembre se realizó la primera denuncia. En pocas palabras, una menor de edad dijo haber sido abordada por un hombre en moto que la encañonó, la llevó a un lugar descampado, la sometió sexualmente y le robó algunas de sus pertenencias. A ese primer caso le siguieron cinco denuncias más con el mismo modus operandi y en la misma zona: las inmediaciones del puente Olive y carril Cervantes.

Policías de la División de Delitos Sexuales comenzaron a trabajar el caso. Una de las primeras medidas fue apostar a personal femenino de civil en los lugares donde ocurrieron los hechos. La idea era que actuaran como "cebos" para que el agresor sexual las atacara y así lograr detenerlo. La estrategia se extendió durante dos semanas pero no arrojó resultados positivos.

Es que en medio de esa medida hubo un hecho llamativo. Un móvil policial detectó un hombre conduciendo una moto de similares características a las que describieron las víctimas de los vejámenes. Se inició una persecución que se extendió hasta el oeste de Godoy Cruz, aunque el individuo logró escapar.

Uno de los uniformados que protagonizó ese hecho elaboró un identikit que era similar al hombre detenido el jueves. Por eso, los pesquisas sospechan que esa fuga la protagonizó Horacio Jorge. Ese identikit comenzó a circular por las redes sociales y el sujeto se debió haber sentido perseguido, por lo que dejó de frecuentar la zona donde ocurrieron los hechos y los cebos no obtuvieron resultado.

Los miembros de Delitos Sexuales comenzaron a hacer un seguimiento en sus perfiles de Facebook -tiene dos con su nombre y otros con pseudónimos-, de su novia y la familia de ella. Es que además de las seis causas de abuso, tenían la información que había cometido otra media docena de robos en los cuales las víctimas no habían sido vejadas y en algunos había participado su pareja.

Gracias a distintos informantes de la zona de la triple frontera entre Godoy Cruz, Maipú y Luján de Cuyo -donde reside Lachi Jorge-, los pesquisas sabían que se movilizaba en un auto VW Bora blanco. Un día antes de ser detenido, habría protagonizado un robo en un colectivo y escapó en ese vehículo.

Los policías realizaron patrullajes diarios por distintas zonas hasta que lograron detenerlo el viernes a la noche en una esquina, donde un informante aseguró que estaba apostado. Si bien quiso aportar otra identidad, los efectivos reconocieron los tatuajes en sus brazos -"Ramiro" y "Madre"-, lo trasladaron a una seccional y confirmaron que era el buscado gracias a los datos biométricos.

Ahora se encuentra a disposición de la fiscal de Delitos Sexuales Virginia Rumbo quien ya lo imputó en las seis causas de abuso sexual. Se espera que en al menos dos de los expedientes se realice un cotejo genético con rastros de semen que fueron hallados en las víctimas.

Otras peleas

Lachi Jorge tiene una larga lista de antecedentes penales, entre delitos contra la propiedad y contra las personas. Los investigadores sospechan que participó del homicidio de un menor en el barrio Tres Estrellas, hecho que solía ostentar en uno de sus perfiles de Facebook con una calavera y un mensaje de victoria.

También está sospechado de participar de dos ataques a personas durante su clandestinidad. El primero de ellos ocurrió el 20 de diciembre, cuando el hombre se escondía en la zona del dique Cipolletti, en Luján de Cuyo. Ese día, un efectivo policial de Motorizada intentó realizarle una entrevista de rutina. Al saber que lo buscaban, Lachi lo habría golpeado salvajemente y huyó con algunas de sus pertenencias.

Días después, los policías de Delitos Sexuales realizaron un allanamiento en una vivienda en Agrelo donde tenían el dato que se escondía. El prófugo ya no estaba pero sí encontraron el casco del efectivo policial atacado. Incluso el uniformado lo reconoció mediante las fotos de las redes sociales.

El dueño de esa vivienda admitió que le había prestado la casa, pero cuando supo que se ocultaba de las autoridades le dijo a Lachi que se fuera. El joven lo apuñaló en un ojo y le destruyó el interior del inmueble antes de retirarse. Ambos casos fueron judicializados y están siendo investigados.



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