policiales policiales
martes 19 de diciembre de 2017

Compactarán 1.000 vehículos que fueron secuestrados hace 10 años

Son autos y motos que están varados en la playa San Agustín. El Ejecutivo y la Suprema Corte de Justicia lo acordaron

Históricamente la playa San Agustín fue la usina del robo de autopartes en la provincia. En esas 7 hectáreas se acumulan más de 19.000 vehículos secuestrados por orden judicial o por la Ley de Tránsito, muchos de los cuales llevan decenas de años herrumbrándose y generando un gasto al Estado que es responsable por ellos mientras estén allí. Aquel estrepitoso número se reducirá ahora tras un convenio que firmó el Ejecutivo y la Suprema Corte de Justicia para compactar casi 1.000 vehículos -autos y motos- que llevan más de 10 años decomisados.

Con la firma del ministro de Seguridad, Gianni Venier, y del presidente de la Suprema Corte de Justicia, Jorge Nanclares, ambos poderes acordaron convertir en chatarra ese número de rodados. Si bien las tratativas para concretar esta compactación datan desde hace tiempo –de hecho Diario UNO lo adelantó el 26 de agosto pasado– la rúbrica se concretó ayer, a 12 días de terminar el año.

"El poder Ejecutivo y Judicial se ahorraron más de $4.000.000 con la totalidad de autos que destruimos en forma directa. Hablamos de unos 4.600 que ya destruimos más los casi 1.000 que pasarán a desguace con este convenio en el lapso de 3 años", confirmó Raúl Vicchi, coordinador de Políticas Públicas de la Suprema Corte de Justicia.

El ahorro al que aludió el funcionario judicial se produce porque la compactación de los vehículos se realizará a través del Programa Nacional de Descontaminación, Compactación y Disposición Final de Automotores (Pronacom), que es del Ministerio de Seguridad de la Nación. El Gobierno local y el Poder Judicial tienen un convenio con ese programa que les permite darle de baja a los vehículos sin generar costo alguno, ya que es la Nación quien contrata la compactadora y corre con los gastos.

Es más lo que se obtenga de la compactación se vende a empresas siderúrgicas y el dinero que se obtiene de ello se destina a una entidad de bien público.

En el 2016 se compactaron 350 móviles policiales que estaban en desuso y de ellos se obtuvo casi 150 toneladas de chatarra. De la venta de ese hierro, se consiguieron $30.000 que en su momento fueron al hospital Notti, que fue la única entidad que se presentó ante la convocatoria del Estado. Esa cifra podría triplicarse con la cantidad de vehículos que se van a compactar ahora.
Fuente:

Más Leídas