policiales - Golden Fest Golden Fest
lunes 25 de junio de 2018

Comienza el juicio a Adrián Guirín, el estafador de fiestas

Será este martes. Fue denunciado entre diciembre de 2016 e inicios de 2017 por más de un centenar de presuntas estafas.

Este martes comienza el juicio a Adrián Guirín (33), el dueño de la empresa Golden Fest, denunciado entre diciembre de 2016 e inicios de 2017 en un centenar de casos por presuntas estafas. El acusado está preso en el penal en Boulogne Sur Mer desde hace más de un año. El delito de estafas contempla una pena de hasta 6 años de prisión. Pero Guirín intentará alcanzar un juicio abreviado, reconociendo los hechos por una condena de 4 años.

El creador de la empresa cuestionada está imputado en ocho causas de estafa pese a que tiene un centenar de denuncias en su contra. La tarea de la fiscalía durante los últimos meses consistió en revisar las acusaciones para determinar cuáles son delitos y cuáles son fallas contractuales menores que deben resolverse en el fuero civil.

El imputado había logrado obtener el beneficio de la prisión domiciliaria en enero. Debía pagar una fianza de $500.000 y utilizar una pulsera de GPS provista por el Servicio Penitenciario. Sin embargo, finalmente se le revocó este beneficio porque la pericia psicológica le dio negativa.

Los especialistas determinaron que el procesado es manipulador y que era poco probable que se sujetara al proceso. Guirín estuvo prófugo varios días tras ser denunciado y tuvo que montarse un operativo para apresarlo. La Justicia entendió finalmente que existía riesgo de fuga y entorpecimiento de la investigación.

Fueron en total unas 150 las denuncias que recibió en su contra Guirín, tras el primer caso que se hizo público el 24 de diciembre de 2016 cuando el padre de una joven lo escrachó por las redes sociales ante el incumplimiento de la fiesta de cumpleaños de 15 de su hija. Esta exhibición y la posterior denuncia que llegó hasta los medios de comunicación de toda la provincia motivaron a otras víctimas a tomar el mismo camino en la sede judicial.

Perfil y antecedentes
Adrián Guirín tenía todo el talento para ser un empresario exitoso y sin embargo eligió desperdiciarlo para delinquir, tal como constan en las acusaciones que pesan en su nombre. Su perfil laboral diría que es un vendedor carismático, emprendedor y con una extraordinaria capacidad para liderar grandes equipos, pero prefirió transformarse en un estafador profesional.

El dueño de Golden Fest habría estafado a un centenar de familias en Mendoza y cometido delitos similares hace unos cuatro años y medio en Neuquén. En esa provincia estaba al frente de la empresa Valentina Eventos y se cree que son cerca de 75 las familias perjudicadas, según dio a conocer la prensa neuquina oportunamente.

En ambas regiones usó la misma modalidad: ganarse la confianza de la gente y conquistar a clientes y empleados por igual. Su estrategia consistía en alcanzar cierta "chapa" para luego engañarlos quitándoles su dinero, ya sea incumpliendo con la fiesta que habían pactado realizar o no pagando los sueldos. Actualmente Guirín se justifica argumentando que no supo administrar el negocio y ese fue el principal motivo por el cual luego desobedeció los contratos pactados.

Su fortuna no podía seguir durándole más. Cayó preso el jueves 29 de diciembre de 2016, intentando ocultarse de la policía en una finca de El Carrizal. Antes se decía que había estado en Lavalle. Un llamado anónimo alertó al personal de la División de Delitos Económicos que seguía sus huellas de cerca y se puso en guardia una vez que pudo localizarlo.

Estaba con su novia, una menor de edad, con quien esperaba un hijo, indicaron desde la fiscalía. En la estancia donde fue apresado no hizo falta pedir una orden de allanamiento ya que los dueños desconocían que tenían a un prófugo con ellos y accedieron a que los uniformados actuaran tranquilos.

Guirín quedó acorralado y fue llevado hasta la Comisaría Novena, en Guaymallén. Ahí lo esperaba una veintena de víctimas furiosas por el dinero que les había embaucado. Tenían bronca porque este joven, que usaba hasta tres nombres distintos, no sólo les arrebató sus ahorros y esfuerzos de años sino las ilusiones que se depositan para un festejo.

Por eso, como era de esperar, apenas asomó a la comisaría el vehículo que lo trasladaba la gente se precipitó a querer lincharlo y agredirlo, pero sólo pudo propinarle insultos y gritos. El acusado salió airoso del escrache, pero más de uno de los que lo esperaban le deseó la muerte.

Como dieron a conocer con sus testimonios varios de los damnificados, las cifras iban desde $2.000 hasta los $350.000. Hasta se creó una página de Facebook "Estafados por Golden Fest Eventos", en la que las víctimas dieron a conocer sus testimonios y se organizaron para ir hasta la Justicia. Fueron varias las empresas y particulares que se solidarizaron luego con las familias damnificadas.

-Explotó por las redes. Las estafas se hicieron públicas el 24 de diciembre de 2016 cuando el padre de una joven lo escrachó por Facebook ante el incumplimiento de la fiesta de su hija.
-Cientos de denuncias. Fueron en total unas 150 las denuncias que recibió en su contra Guirín, tras el primer caso que se hizo público. Después se creó una página con testimonios.
-Una posible condena. El delito de estafas contempla una pena de dos a 6 años de prisión. Pero Guirín intentará alcanzar un juicio abreviado, reconociendo los hechos por los que se lo juzga por una condena de 4 años.
Fuente:

Más Leídas