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domingo 22 de octubre de 2017

Asalto y tortura: los ladrones tenían datos y entraron por la puerta

Los ladrones revolvieron la casa casi por completo en busca del dinero de las víctimas. Fue cerca del Parque Central.

El asalto y la tortura sufrida por una mujer y su hija en la mañana del viernes tiene a las autoridades policiales en plena búsqueda de los autores del hecho, en una investigación que parece compleja. Los pesquisas apuntan a dateros y a alguien que pueda haber tenido relación con la familia.

Dos horas y media estuvieron los asaltantes en la vivienda de los Bollatti –conocidos en Mendoza por su trayectoria en el rubro fotográfico– y escaparon con un botín de 20.000 dólares y 100.000 pesos.

Ocurrió cerca de las 9 de este viernes, cuando cuatro ladrones encapuchados y con guantes entraron a la casa de calle Patricias Mendocinas al 2400, de Ciudad. Zona muy transitada y a unas cuadras del Parque Central.

Allí estaban María Bravo (57) y su hija, Tamara Bollatti (29), quienes fueron sorprendidas por los bandidos.

Los ladrones revolvieron la casa casi por completo en busca del dinero de las víctimas. Además, las amenazaban de muerte y las apuntaban en la cabeza con armas de fuego. Hubo golpes y a la más joven hasta la quemaron con una plancha para intimidarla.

De esta forma consiguieron el dato que querían y escaparon con un botín suculento .

El primer trascendido que corrió fue que los delincuentes habían entrado y salido por el patio de la propiedad. Sin embargo, tras la declaración de las dos mujeres, los investigadores empezaron a hacer una serie de análisis.

Primero, está claro que los ladrones llegaron allí con la información de que había una suma importante de dinero, al parecer de la venta de un vehículo familiar.

Otro dato importante con el que cuentan los detectives es que los malvivientes ingresaron a la casa por la puerta principal y con una copia de la llave. Esto no es menor, ya que evidentemente alguien cercano a la familia sirvió de nexo para facilitarles la tarea a los delincuentes. La puerta quedó cerrada luego del asalto.

La banda que perpetró el hecho ya lo tenía planeado y fue preparada para esto.

Los sujetos iban encapuchados para no ser reconocidos y con precintos ataron a las víctimas para tener todo bajo control.

Luego, al parecer, escaparon en un vehículo. El caso hasta anoche no tenía detenidos y la búsqueda de la policía parece compleja. Quieren entrevistar a algún testigo que haya visto el momento en el que los malvivientes entraban a la propiedad.

María Bravo y su hija difícilmente puedan reconocer a los atacantes ya que todos estaban con los rostros tapados. Además, estuvieron todo el tiempo bajo un fuerte estado de shock por las torturas a las que eran sometidas para que dijeran en dónde había más dinero.

Policía Científica trabajó en la escena en busca de huellas, otra tarea complicada porque los malhechores también llevaban guantes. La causa está bajo la orbita de la Fiscalía de Robos Agravados.
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