País País
domingo 13 de mayo de 2018

Vuelta del FMI: para los especialistas no hay una crisis como la del 2001

No ven algo extremo pero advierten de que el acuerdo con el Fondo tendrá altos costos: ajuste, recesión o inflación. Hacía 15 años que el país no recurría a esta última carta de ayuda. El martes es un día clave

Según los especialistas, no hay peligro evidente de llegar a una crisis similar a la que afrontó la Argentina en el 2001, tras conocerse el acuerdo que busca la Argentina con el Fondo Monetario Internacional para acceder a apoyo financiero.

En general, todos los pronósticos que han hecho los economistas han llevado tranquilidad, o al menos cautela, ante la pregunta del millón: "¿Esto termina como en el 2001?"

Esa es la peor crisis económica de la historia reciente del país y por eso está fresca en la memoria colectiva e individual de cada argentino.

En ese momento la situación general era más compleja. Aún economistas muy críticos como Julián Zícari, doctor en Ciencias Sociales y magister en Historia Económica y de las Políticas Económicas, sostiene: "Hoy los bancos tienen mucha más cantidad de dólares, el Banco Central tiene muchas reservas y la economía no está tan dolarizada como antes", analizó en declaraciones a radio Nihuil.
No obstante todos coinciden en que aún es pronto para saber cuál será el desenlace de esta decisión que tomó el Gobierno y que fue comunicada por el propio Presidente.

Entre todas las variables en juego, hay dos fundamentales que marcan el curso del futuro cercano; una es que aún no se conocen las condiciones del préstamo al que podría acceder la Argentina, es decir cuál será el costo monetario y el costo político de hacer tratos con el FMI, y la otra es cuál será la reacción de la oposición política, que puede ser determinante para que el Gobierno salga o no airoso del problema.

Según esas dos variables los escenarios pueden ser muy diversos.

La deuda eterna
Pero un aspecto de todo este megaproblema en el que hay opinión unánime de los especialistas es el motivo de fondo por el que la Argentina, cada tanto, termina contra las cuerdas, asfixiada o semiquebrada, y es que gasta más de lo que genera, o en otros términos, usa mucho la tarjeta de crédito y sólo paga el mínimo.

Históricamente los niveles de endeudamiento de la caja nacional han sido altos y nunca se compensan con ingresos genuinos, es decir con crecimiento económico, con mayor actividad y más exportaciones, capaces de solventar el gasto del Estado, siempre creciente.

Por el contrario, en pocos ciclos han logrado salir de la trampa de conseguir recursos de otra forma que no sea subiendo los impuestos, emitiendo moneda –con la lógica consecuencia de aumentar la inflación, como hizo el modelo kirchnerista–, o endeudándose, como lo viene haciendo el gobierno de Macri.

Esta lógica deja a la Argentina en una situación de vulnerabilidad extrema. Cualquier pequeño traspié financiero, interno o externo, desata la incertidumbre o pone al país a las puertas de una crisis

El contexto desfavorable
En esta oportunidad el viento en contra vino de afuera, y bastó una leve brisa que se inició en Estados Unidos con la suba de tasas de la Reserva Federal para crispar el clima en la Argentina.

Los economistas más críticos sostienen que el Gobierno tenía la responsabilidad de prever esto. Deberían haber advertido de que el mundo se estaba cerrando y que esa decisión del país del Norte nos iba a afectar. La culpa de lo que pasa no es del Gobierno, pero el Gobierno no lo anticipó.

Otros expertos como Martín Redrado, ex presidente del Central, critica la decisión de recurrir al FMI porque no era necesaria; sería, según él, el caso donde el remedio es peor que la enfermedad.

El martes es un día clave
El martes hay un vencimiento importante de Lebac, de cerca de U$S30.000 millones que es casi el 60% del stock total. Por el temor a que los inversores no las renueven y el Central tenga que salir a afrontar ese pago es que el Gobierno pidió el apoyo del FMI. Ese día se verá si se produce una corrida financiera y cuánta espalda tiene el Central para afrontarla.

economistas.jpg

Fuente:

Más Leídas