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Video: los homenajeados en la Fiesta de la Vendimia

El Frank Romero Day cumple 50 años albergando la fiesta grande de los mendocinos pero quién fue el hombre que recibió el honor de inmortalizarse bautizando el teatro griego emblema de los mendocinos.

Frank Romero Day (1893-1950) “murió de amor”, dos años después de que su querida esposa, María Angelina Day, prima segunda suya, falleciera a causa del Mal de Hodgkin. Así lo refiere la historia familiar que transmitió su hermano Edgardo Romero Day, el único con el que pudo compartir muchos años de su vida.

Frank no tuvo hijos. Sus restos yacen junto a los de María Angelina en el cementerio de la Capital. En su testamento pidió que sus cuerpos quedaran enfrentados para observarse “eternamente”.

Romero Day nació en Mendoza, pero estudió en Inglaterra, de donde proviene su familia. A los 20 años completó la carrera de ingeniería agrícola (agronomía, actualmente) en Montpellier, Francia.

Para ese entonces había quedado huérfano y dos de sus hermanos fallecieron a corta edad, quedando a su lado Edgardo, con quien sostuvo los negocios de su familia, entre ellas la antigua bodega Romero Day hermanos, en Maipú, que luego fue la bodega Talacasto.

Su madre, María Day, fue una excepcional soprano y la primera mujer que condujo un automóvil en Mendoza. Falleció en un accidente vial en el Parque en 1911. Su padre se llamaba Francisco Leandro Romero.

El ideólogo

Desarrolló su carrera política en las filas conservadoras. Fue presidente del Partido Demócrata.

En 1924 la Unión Industria y Comercio lo propuso como diputado nacional. Desde ese cargo pidió la intervención del gobierno de Carlos W. Lencinas, lo cual, después de sufrir dos atentados, lo llevó a viajar a Francia, en donde vivió cuatro años junto con su mujer en Cannes.

De vuelta de su exilio obligado, el matrimonio hizo construir su residencia en Lunlunta. Llamaron al lugar Costa Azul, en honor a su morada en Europa, y es la casona que hoy ocupa el Club del Colegio Notarial.

También construyeron años después una casa en la Quinta Sección (Boulogne Sur Mer y Sargento Cabral), en la que sólo vivió dos años –hoy un terreno baldío desde su demolición en 2004–. Allí falleció su mujer y no quiso habitarla, por lo que pasó sus últimos veranos en Lunlunta y los inviernos en el hotel Argentino, en calle Espejo de Ciudad.

Romero Day fue además ministro de Industrias y Obras Públicas en los gobiernos de Guillermo Cano (1935-1938) y Adolfo Vicchi (1940-1943).

Durante su período fuera del gobierno realizó un largo viaje junto con su esposa y el ex gobernador Cano a Oriente. En esa época fue fundador y columnista del diario La Libertad.

Pero fue siendo funcionario de Cano cuando su legado se transformó en tradición.

El historiador y periodista Ariel Sevilla detalló que “en 1936, estando en una fiesta de la vendimia en Italia, el gobernador Cano le envió un telegrama encargándole que organizara algo similar en Mendoza, una fiesta popular, con concursos de canciones, como observó en Europa (...) Day lo organizó para el 18 y 19 de abril de 1936, bajo el nombre de Día de la Vendimia, esto fue plasmado en el decreto Nº87, en el que no se menciona la elección de una reina, por lo que suponemos que fue una idea posterior (...) Frank Romero Day fue de algún modo el creador de la Fiesta de la Vendimia”.

Si bien el proyecto de un teatro al aire libre se esbozó en 1939 de manos del arquitecto Daniel Ramos Correas, con un conjunto de remodelaciones al ahora Parque General San Martín, hubo mucha resistencia para construir el teatro griego y constantemente citaban a Romero Day a la Legislatura para que expusiera argumentos. “Day Defendió a capa y espada el proyecto”, aseguró Sevilla.

La construcción se concretó finalmente en 1950, para el cierre del año sanmartiniano, y tuvo una ampliación en 1960. En 1963 fue el estreno.

Frank Romero Day murió siendo presidente de la Asociación Nuestra Señora de Pompeya y vocal en ejercicio del PD.