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En Mendoza, muchos “caen” y son estafados porque depositan fuertes sumas de dinero que les piden por un nuevo rodado o por viajes. Estas maniobras delictivas se generan en otras ciudades.

"Usted ha ganado un 0km", el cuento del tío en versión SMS

Por UNO

Gonzalo Ponceponce.gonzalo@diariouno.net.ar

Los tiempos cambiaron. A los habituales cuentos del tío que se hacían personalmente se les ha sumado la tecnología.

El modus operandi clásico es el mensaje de texto que se usa como anzuelo y pone en marcha un mecanismo sumamente afilado que hace caer hasta al más desconfiado.

“Señor Juan Pérez, usted se ha hecho acreedor a un auto cero kilómetro. Comuníquese al 011-4243567 (número ficticio, por lo general de otra provincia)” es el mensaje, léase carnada, con el que los delincuentes virtuales tientan a los peces ingenuos.

Una vez que el receptor del mensaje decide llamar para probar la veracidad del supuesto beneficio comienza el paso dos de la estafa.

Generalmente atiende alguien con un discurso muy estudiado y convincente que explica por qué ganó determinado premio. Y lo que dice suena lógico, más si primero atiende un conmutador que simula ser el de una empresa líder en el país, luego una supuesta secretaria que comunica con algún gerente de marketing o ventas de cualquier marca automotriz.

No es casual la marca de auto que supuestamente se ha ganado el candidato a ser estafado. “Hay datos que coinciden con algunos usos u operaciones que han realizado las víctimas, por ejemplo si se comunican del Volkswagen resulta que la persona compró un auto de esa marca en una concesionaria oficial. A veces el mensaje llega de un banco y la víctima tiene cuenta o tarjeta de ese banco, y lo empaquetan diciéndole que es un beneficio entre todos los clientes. Pero muchas veces es la misma víctima la que da sus propios datos. Los estafadores son muy hábiles para esto”, explicó el principal Rubén Ramonda, de la división Delitos Tecnológicos del Ministerio de Seguridad.

Los psicólogos dicen que el estafador actúa sobre la ambición de su víctima. Lo trata con cierto desinterés y se toma su tiempo para explicar la supuesta promoción. Finalmente, como si fuera lo menos importante, informan que deben depositar una suma de dinero en una cuenta para pagar un costo de transporte o algún impuesto que, obviamente, no existe.

Sin embargo mucha gente deposita el dinero.

Lo novedoso en este tipo de delitos es que a los autos cero kilómetro que caen como maná del cielo se han sumado otros premios un poco más baratos pero creíbles.

“A mí me llegó un mensaje que me informaba que habíamos ganado un cuatriciclo. Cuando me comuniqué para ver si era cierto me informaron que tenía que ir a buscarlo a Rosario. Me dieron una dirección, un nombre, un DNI y todo. Lo busqué en el registro de las personas por internet y cuadraba. Pero como no podía viajar me ofrecieron enviármelo por un costo de flete de $450, que debía depositar en una cuenta. Ahí dudé un poco, pero con mi marido decidimos arriesgar, no era tanta plata. Obviamente el cuatriciclo nunca llegó y el teléfono al que llamé ahora está fuera de servicio”, explicó una docente que prefirió mantener el anonimato.

“Yo no caí, pero me impresionó que tengan tantos datos míos”, subrayó Alicia (nombre ficticio). “Me regalaban un viaje y sabían con qué tarjeta de crédito opero y el banco, también sabían mi DNI, obviamente mi celular y cuántos éramos en el grupo familiar. Lo curioso es que me ofrecieron un viaje por el cual yo había consultado no hacía mucho tiempo en la tienda que ofrece este servicio y desde la cual supuestamente llamaban. Sólo tenía que depositar $1.500 por unos trámites que no entendí bien. Llamé a la tienda y me dijeron que no existía tal promoción ni sorteo. También me dijeron que no era la única persona que había recibido la propuesta y que no debía depositar nada”, cerró Alicia.

“Esto sucede porque se compran chips por poco dinero y mensajean hasta que caiga mucha gente”, explicó Ramonda.

Consultado sobre la existencia y la manipulación del número de CBU, que implica la apertura de una cuenta bancaria, señaló algo increíble: “Usan documentación apócrifa”.–¿Es tan fácil?

–Los bancos necesitan clientes y esto se puede hacer por teléfono. Después de un tiempo la cuenta se cierra y se abre otra. Por eso es difícil atrapar a quienes se dedican a esto. Es cierto, pero el problema principal es que no hay denuncias. A veces se trata de sumas menores y otros tienen vergüenza de hacerla una vez que se dan cuenta de que cayeron con algo tan obvio como estas maniobras”.