Diario Uno > País

Un senador radical propone realizar el test de alcoholemia antes de ingresar a los boliches

Por Javier Cusimanocusimano.javier@diariouno.net.ar

Con el objetivo de prevenir el exceso de alcohol en los jóvenes y controlar las “previas”, el senador Armando Camerucci presentó un proyecto para que el test de alcoholemia se haga al entrar al boliche. De aprobarse esta iniciativa, se prohibirá el ingreso a quienes superen los niveles de alcohol en sangre permitidos para conductores de autos, que es de 0,5 gramos.

“Lo de las previas es un invento para ya ir alcoholizados a bailar. Sería bueno que los chicos salieran en un horario prudente, sin haber tomado alcohol y que dentro de los locales se diviertan, tomen un trago y luego regresen al hogar sabiendo quiénes son y qué están haciendo”, dijo el legislador, preocupado por el alto porcentaje de accidentes provocados por jóvenes alcoholizados.

Gonzalo Sánchez, subdirector de Control de Eventos y Locales de Esparcimiento, apenas enterado del proyecto radical adelantó que si bien aún no estudia con detenimiento el contenido detallado de lo que propone Camerucci, desde ya apoya todas las medidas que estén pensadas para aumentar y garantizar la seguridad de los jóvenes.

Asimismo explicó que en buena hora llega esta iniciativa, ya que sería bueno seguir profundizando algunos aspectos de la diversión nocturna y principalmente la cultura de la previa al boliche, porque se trata de una de las problemáticas más difíciles de resolver en la actualidad, por la cada vez más marcada costumbre de beber alcohol en exceso antes de salir a bailar.

“Las previas a los boliches son un problema de todas las noches. Vemos sin embargo que no depende únicamente de nuestro esfuerzo. No basta con el estricto control del Estado. Es necesario erradicar esta cultura desde la educación en las casas. Hay responsabilidades compartidas si los padres permiten que sus hijos salgan luego de haber bebido en cantidad”, subrayó Sánchez.

El legislador radical también remarcó la importancia de la familia para combatir el flagelo del alcohol y los accidentes. “Antes estar en un boliche borracho era un bochorno, en cambio ahora está de moda, el que no toma es un aburrido. Si no educamos y formamos a los chicos en este aspecto, vamos a seguir llorando la muerte evitable de muchos jóvenes que recién salen a la vida”.

“El proyecto tiene como premisa cuidar la salud de los individuos, ya que si se controla en los ingresos a los locales antes mencionados a las personas que entran, es probable que vayan a mermar los hechos de violencia y todos los perjuicios que ocasiona el exceso en la ingesta de bebidas alcohólicas”, agregó el funcionario.

AlcancesEl diseño de ley trazado por Armando Camerucci plantea la necesidad de incorporar al artículo 6 de la Ley Nº 6444 Programa Provincial de Prevención de los Riesgos Vinculados con la Diversión Nocturna de los Jóvenes dos nuevos incisos. Uno de estos señala como prioritario realizar tests de alcoholemia en las entradas a los locales de diversión nocturna.

Y especifica que los test serán aleatorios o por muestreo y que deberán hacerse por habilitación definitiva otorgada por los Municipios a las personas que deseen ingresar a los mismos. “La proporción de personas a someter al test será establecida por el organismo responsable de la aplicación y deberá ser no menor al 10%”, detalla.

“Se trata de efectuar controles de alcoholemia en el ingreso, aplicando el derecho de admisión, consagrado en la ley nacional Nº 26370 y su decreto reglamentario, para quienes superen los niveles de alcohol en sangre permitidos, para velar por la salud de las personas y profundizar las medidas de control de la diversión nocturna”, remarcó.

En el otro inciso se insta a no permitir el ingreso de las personas que superen los niveles de alcohol en sangre de 500 miligramos por litro. De este modo, el proyecto intenta instalar en la puerta de los boliches un sistema similar a los que se aplican en otras provincias e incorporar otra medida para combatir los alcances de la extendida previa, evitando al mismo tiempo focos de violencia.

Sobre el financiamiento, el legislador prevé que el costo de los equipos para realizar los tests de alcoholemia estará a cargo de los concesionarios que exploten los locales de diversión nocturna, “ellos son, en definitiva, los principales interesados en que no ingresen personas alcoholizadas para minimizar riesgos”, describió.

Un error intrínsecoGonzalo Sánchez explicó que el proyecto posee un error intrínseco, puesto que la Ley Nº 6444 que cita como base fue derogada por la Nueva Ley de Diversión Nocturna Nº 8296, sancionada en noviembre de 2011. Esta ley tuvo por novedad responsabilizar también a los padres de los menores que ingresen a los locales bailables.

“Desde la aplicación de la nueva ley fueron anuladas las anteriores y se establecieron nuevas pautas y contenidos”, dijo. Además explicó que la Ley Nº 8296 exige a los locales bailables tener en el ingreso un alcoholímetro a disposición de los jóvenes. “Hemos controlado que esto sea así y quien no cumple con esta disposición recibe una infracción”, sentenció.

“La ley obliga a los boliches a tener un aparato para medir el alcohol en sangre, aunque no exige a los dueños de los espacios de diversión nocturna que deban usarlo para permitir la entrada de los adolescentes. El espíritu con que fue diseñada esta obligación fue que cada joven antes de manejar, si lo desea para su seguridad, pueda hacerse el debido control”, señaló.