Diario Uno País

Los controles están actualmente a cargo de los municipios y no contemplan aspectos suficientes.

Tras la muerte de dos jóvenes surge la polémica: en Mendoza no existe una ley que regule los natatorios

Por UNO

Javier Cusimanocusimano.javier@diariouno.net.ar

Sánchez (12 años), quien se ahogó en la pileta del club de la UNCuyo, y la muerte de Eugenia Alaniz (16), nadadora que sufrió un accidente mientras entrenaba en el Gimnasio Municipal Nº1 de Capital, pusieron nuevamente en vidriera la discusión sobre los controles y las medidas de seguridad en los balnearios de la provincia.

Acerca del tema, fuentes del Gobierno afirmaron que la regulación de los natatorios es inexistente. Es decir, no hay una ley provincial que contemple específicamente todos los aspectos de esta actividad. Los controles en la actualidad dependen únicamente de la voluntad de cada Municipio, que regula por intermedio de ordenanzas propias, una lista de requisitos a cumplir para habilitar los espacios.

Entre las exigencias que examinan las Comunas coincide la necesidad de que las piletas destinadas al público cumplan con las condiciones de salubridad del agua y con los niveles aceptados de cloro. Otro aspecto que controlan es la infraestructura general de los clubes y su entorno. Por último, exigen que cada natatorio cuente con guardavidas preparados.

Sin embargo, como explicó Pablo Espina, director de Deportes de Capital, coexiste toda una serie de aspectos involucrados en el funcionamiento interno de los balnearios que están librados al azar de los propietarios y que deberían estar de algún modo reglamentados, porque “la seguridad no puede garantizarse sólo con el control de la limpieza y una persona que vigile la actividad en las piletas”, dijo.

“La ausencia de una regulación es una deuda que tenemos como mendocinos, una discusión que se dio hace ya varios años en la Cámara de Diputados durante el ’89 y que luego se diluyó hasta tomar nuevamente impulso en el 2009. Por desgracia así como ocurrió en la primera oportunidad en este segundo intento el debate no concluyó en nada”, subrayó.

El profesor Espina también recalcó que de proponerse una ley sería importantísimo controlar la educación y la capacitación de los guardavidas, ya que en la actualidad pueden ejercer el oficio aquellos que demuestren la aprobación de un curso de la Cruz Roja que es de primeros auxilios, pero no de salvataje en caso de algún incidente.

De igual modo, opina Alberto Vandalda, director de Alto Rendimiento Deportivo, para quien debería estudiarse y establecer leyes en el área. “En la ley de Deporte no hay nada relacionado con los natatorios. Para poder legislar sería necesario abrir el debate sobre la categorización de la natación, ya que hasta el momento no se considera como un deporte de riesgo”, especificó.

Para José Altamirano, encargado del club El Olmo, la regulación sobre el control y la seguridad interna de los natatorios es necesaria. “Es muy difícil poder trabajar en este rubro porque los riesgos son inmensos. Mucha gente cree que porque paga una entrada de acceso a la pileta puede hacer lo que se le antoje poniendo en peligro, por inconsciente, hasta su propia vida”, dijo.

“Yo particularmente tomo todas las precauciones y medidas preventivas para disminuir accidentes, más allá de los requisitos que contempla la Municipalidad. No creo que todos los clubes tengan la misma responsabilidad. He presenciado situaciones en piletas ajenas que son vergonzosas y los accidentes ocurren en la mayoría de los casos por negligencia”, señaló.