País
Sus padres nunca lo inscribieron en el Registro Civil. Hizo la primaria, siempre trabajó en negro, nunca votó. Hoy vive con su pareja, quien está embarazada, y sin su documento no puede conseguir trabajo estable ni darle el apellido a

Suena increíble, pero es real: un joven de 21 años es un N.N. y hace tres años lucha por tener su documento de identidad

Por UNO

segade.soledad@diariouno.net.arDice llamarse Ezequiel Raúl Molina, tiene 21 años y nunca tuvo documento de identidad, por lo cual es considerado un N.N. Está por ser padre y no puede darle su apellido si no tiene DNI. Hace tres años empezó con los trámites para conseguir su identificación, pero hasta el momento no lo logró.

Ezequiel, como aseguró que lo conocen todos, nació en el Hospital Lagomaggiore y hasta los 17 años vivió en Lavalle junto a su padre.

“Nunca me presentaron para hacer el documento por problemas familiares entre mi papá y mi mamá, ellos se separaron nunca lo hicieron”, dijo Ezequiel.

Hizo solo la primaria a pesar de no tener documento: “Una señora maestra de Lavalle conocía mi papá y después la directora del colegio Virgen del Rosario, de Lavalle, me dejó entrar y terminar por lo menos la primaria. Todos los trámites me los hacía mi papá, yo nunca pregunté nada”.

“A mi mamá la conocí hace 3 años, cuando la busqué porque necesitaba hacer los trámites con sus datos y su documento”, indicó el joven que lucha por su identidad.

Luego de terminar la primaria trabajó con su padre en la cosecha de uva y otras “changas”. Trabajó siempre en negro, tuvo muchas dificultades para hacer trámites, y nunca en su vida votó para elegir presidente, gobernador o intendente.

Hasta que en julio del 2012 comenzó un largo proceso para obtener su DNI, luego de haber conocido a su actual pareja e instalarse definitivamente en Capital.

Aseguró que la Policía nunca lo paró porque jamás cometió un delito, y gracias a eso no tuvo problemas ni estuvo detenido.

Empezó los trámites en el Registro Civil de Capital, “fui al Correo Central, llené un formulario, volví al Registro Civil, buscaron por todos lados y me dijeron que era N.N. porque no figuraba en el sistema”.

“Por mi propia cuenta me fui al Lagomaggiore y les pedí que me buscaran con mi nombre, pero me dijeron que no había nada”, lamentó Ezequiel.

Después de esto, el joven buscó y conoció a su madre, y con la asistencia de una abogada de Pobres y Ausentes, Fabiana Calle, comenzó formalmente los trámites.

“Fui con mi mamá al juzgado de Familia de Las Heras, le pidieron todos los papeles a ella, fotocopia del documento y de ahí pidieron al Lagomaggiore mi partida de nacido vivo”.

Cuando todo parecía encaminarse, no fue así. Pasaron seis meses y desde el Hospital indicaron que se habían extraviado algunos papeles, por lo que debían casi comenzar de cero. Seis meses después, a pesar de toda la insistencia a diario de Ezequiel, el nosocomio confirmó que tenían su partida.

Pero una vez más las demoras complicaron todo, cuando le dijeron que era necesaria una orden de un juez para sacar ese papel del hospital, hasta que en diciembre de 2014 lo mandaron al juzgado de familia.

“Siempre me tenían a las vueltas. Me dijeron que con esto había que esperar la orden del juez para que fuera a la Casa de Gobierno, al Registro Civil, y que en febrero ya lo tenía que tener. Pero ahora dicen que el juez perdió la revisación médica y pidió testigos. Eso dura entre tres y cuatro meses más”, relató.

Ezequiel le pidió aunque sea un papel para circular por la calle, en especial por las dudas que lo pare la Policía. “Me compré un auto hace poco, está a nombre de mi señora, y yo andaba sin papeles. No sabés la vergüenza que me da decir que no tengo documento. No puedo andar por ningún lado y estoy esperando para poder darle mi apellido a mi hijo”.

Además dijo que tiene familiares que trabajan en empresas donde él tiene la posibilidad de tener un trabajo en blanco, pero hasta no tener si identidad no puede hacer nada.

No es el único caso

Olga Videla, titular del Registro Civil, indicó que son muy pocos los casos que les llegan, pero que increíblemente todavía existen casos.

En lo que va de este año ya tuvieron dos personas N.N. a quienes ayudaron a agilizar los trámites para tener su identidad. El caso de Ezequiel Raúl Molina sería el tercero.

En el 2014 fueron cuatro los casos que tuvieron.

Dejá tu comentario