Diario Uno País

Son los valores promedio anunciados ayer por el Gobierno y el EPRE. En las boletas de los sectores residenciales de más de 600kW el incremento oscilará entre $65 y $70. En noviembre, otro ajuste.

Subas de $2 y $9 en la luz para más de la mitad de los usuarios

Por UNO

Alejandro Gamerogamero.alejandro@diariouno.net.ar

Sube la luz ahora y volverá a subir en noviembre. Ese fue el anuncio hecho ayer por el Gobierno provincial y el EPRE (Ente Provincial Regulador Eléctrico).

En resumidas cuentas, y según palabras de los propios protagonistas, “la tarifa eléctrica se incrementará 9% promedio durante el mes en curso y otro 7% promedio a partir del 1 de noviembre, tanto para residenciales como para el comercio y la industria”.

Así lo anticipó en conferencia de prensa el ministro de Infraestructura de la provincia, Rolando Baldasso. Los aumentos se suman al 5,5% que se aplicó a partir de enero, totalizando un ajuste anual y escalonado del 21,5%.

Para echarle claridad al anuncio el ministro tradujo el aumento a pesos y precisó: “Un usuario residencial que consume menos de 300kW tendrá una suba de $2 en el bimestre. Al que está por debajo de 600kW, la factura le aumentará en promedio unos $9 y los que consumen por encima de 600kW recibirán una suba (también promedio) de $67 en la boleta bimestral”.

Si se trata de pisos y techos, los especialistas del EPRE aseguraron que el ajuste va del 7% al 12% . La decisión se formalizará en los papeles la semana que viene cuando el gobernador Francisco Paco Pérez firme el  decreto del ajuste.

Aumento para todos

La novedad de este aumento y del próximo es que alcanzará a todos los usuarios, a diferencia de la suba del 5,5% que se comenzó a cobrar en la boleta de enero pasado, que dejó fuera del ajuste a los hogares de bajo consumo, esto es los residenciales que están por debajo de los 300kW.

Ese universo de 162.778 usuarios, que en enero se salvó del aumento del 5,5%, esta vez recibirá en sus boletas el incremento del 9% a partir de junio y del 7% en noviembre. Este último se reflejará en la boleta de enero del año que viene.

Elián Japaz, titular del EPRE, garantizó que “los usuarios que están subsidiados a través del fondo compensador, como jubilados y riego agrícola, continuarán recibiendo el subsidio”.

Tanto el ministro Baldasso como el titular del EPRE explicaron que esta metodología contempló todoslos planteos que se discutieron en la audiencia pública, y estuvo atento a los reclamos de las distribuidoras eléctricas, que pretendían un aumento superior para este año.

El tema no ha sido menor, porque las eléctricas antes del aumento de enero pasaron seis semestres consecutivos sin correcciones en la tarifa.

El ministro Baldasso respondió: “Las empresas pretendían un aumento mayor pero nosotros somos la autoridad de aplicación. El incremento aplicado es suficiente para proteger a los usuarios, garantizar el servicio y concluir las obras pendientes, con un margen de rentabilidad anual de hasta el 9,9% para las compañías”.

No obstante aclararon que no esuna rentabilidad garantizada pero sí calculada y que las empresas pueden llegar a ella a partir de la eficiencia en la administración de sus recursos y costos.

El funcionario recalcó que más allá de todos los planteos, “el valor que hemos aplicado es el que consideramos justo, y con esto pueden operar y cumplir sus objetivos perfectamente”.

La Rosada ahorrará $96 millones

Uno de los temas más polémicos de fines del año pasado fue la eliminación de la boleta subsidiada a los hogares de clase alta o consumos cuyo calibre delataba una vida acomodada.

Fue una decisión del Gobierno nacional, que generó mucho debate y gestos públicos, ya que pasaban los funcionarios K renunciando al subsidio nacional del que también gozaban en sus propias boletas.

Mendoza no fue la excepción y muchos usuarios, la mayoría domiciliados en barrios privados o zonas residenciales de alto poder adquisitivo, simplemente perdieron el beneficio, por lo que acusaron un alto impacto en la factura.

Aquella medida de la Nación, que lanzó con mucha fuerza y mas tarde sepultó porque notó que era muy impopular, significó un ahorro para nada despreciable a la hora del “todo suma”.

Ayer se supo que el Gobierno nacional dejó de girar a Mendoza “$8 millones por mes por quita de subsidios”, tal cual fue confirmado en la rueda de prensa donde se anunció el ajuste de la tarifa eléctrica provincial para el resto del año.

Es decir que la Casa Rosada se ahorrará en el presupuesto nacional sólo en nuestra provincia $96 millones por año, que antes iban a ablandar el consumo eléctrico de los usuarios residenciales de clase alta.

La cifra mendocina de los subsidios eliminados es alta según las autoridades locales y está por encima de la media nacional. En este sentido, el ministro de Infraestructura, Rolando Baldasso, explicó que “el criterio que se aplicó en aquel momento fue retirar el subsidio nacional a los sectores de mayor poder adquisitivo ubicados en las zonas donde había mayor cantidad de usuarios”.

Así, el funcionario detalló que “Buenos Aires, Rosario y Córdoba fue donde se aplicó con más fuerza y Mendoza les siguió; en cambio en otras provincias pobres del país donde la cantidad de usuarios es mucho menor, el impacto fue mínimo”.