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El juez Sebastián Casanello dispuso que la justicia federal de Río Gallegos allane tres viviendas del empresario K, además del procedimiento que se hizo en en varias cajas de seguridad del Banco de Santa Cruz.

Se complica la situación de Báez con nuevas órdenes de allanamientos, ahora a tres propiedades suyas

Por UNO

El juez Sebastián Casanello a cargo de la causa de Lázaro Báez por lavado de activos ordenó anoche el allanamiento de las cajas de seguridad que éste posee en el Banco Santa Cruz.

En tanto, Casanello, por exhorto, dispuso que la justicia federal de Río Gallegos allane tres viviendas de Báez, además del procedimiento que se hizo  en la entidad bancaria.

Por otro lado, un testimonio complica al empresario patagónico: el testigo de casamiento de Leonardo Fariña y Karina Jelinek, Maximiliano Acosta, declaró ante la Justicia que adquirió una millonaria propiedad en el Uruguay para el clan Báez. Amenazado, acudió a la diputada nacional Elisa Carrió por protección.

Según publicó La Nación, el operativo se llevó a cabo este miércoles minutos antes de la medianoche. Con la presencia de Gendarmería, personal de civil retiró en menos de una hora el contenido de las 14 cajas de seguridad de Báez. El objetivo era obtener el detalle de todos los ingresos y salidas de valores de las cuentas de SGI –más conocida por la investigación de Jorge Lanata como “La Rosadita”– que, de acuerdo con las pruebas de la causa, operó con cinco bancos –Galicia, Columbia, Francés, Hipotecario, Comafi– y con la firma Metrópolis.

Además del allanamiento de las cajas –sobre cuya existencia Casanello recién tomó conocimiento la semana pasada–, el juez comandó una investigación en Panamá, donde se sospecha que se crearon las sociedades utilizadas por los supuestos cómplices de Báez para lavar cifras millonarias. Uno de ellos, Fariña, cuyo testigo de casamiento complejizó el caso: Acosta juró ante la Justicia que fue él quien firmó un boleto por la compra de un campo en Uruguay en 2012, por 14 millones de dólares, y que quien se quedó con la propiedad fue Daniel Pérez Gadín, contador del empresario Lázaro Báez.