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Se acrecienta el conflicto por las obras en Caracoles en el paso a Chile

Por Cecilia Osorioosorio.cecilia@diariouno.net.ar

Las obras que desde enero se realizan en la zona de los Caracoles de la ruta internacional a Chile, que obligaron a restringir los horarios de circulación durante el verano, se convirtieron en una trampa para los camiones de carga. Es que por el desnivel de la calzada en algunos tramos específicos son frecuentes los vuelcos de vehículos pesados.

El problema ocurre sobre todo de noche, cuando está habilitada la mano para regresar desde Chile. Ante la falta de señalización, la irregularidad de la carpeta asfáltica en algunas curvas (la 19 y la 23, específicamente) ocasiona serios inconvenientes a quienes deben maniobrar los transportes pesados.

Por este conflicto, empresarios exigieron un plan de contingencia y explicaron otra de las caras de la situación. Además del peligro en el trayecto y el perjuicio económico por los accidentes ya ocurridos –hasta el momento no son de gravedad–, desde la Asociación de Propietarios de Camiones de Mendoza (Aprocam) aseguraron que cuando suceden estos hechos los camioneros deben esperar hasta dos días en la frontera por un turno para continuar su trayecto.

“El paso internacional Cristo Redentor estuvo interrumpido durante dos días (lunes 4 y martes 5 de marzo) para el tránsito Chile-Argentina, pero habilitado en horario normal en sentido Argentina-Chile. Esto significa que los conductores, particularmente de vehículos de carga pesada, debieron esperar hasta 60 horas para poder regresar, mientras contemplaban que la circulación en sentido contrario era normal”, ilustró un comunicado en este sentido.

Las autoridades de la comuna chilena de Los Andes y los representantes de la empresa que está detrás de la repavimentación y el ensanchamiento de unos 10 kilómetros de la ruta de los Caracoles resolverían ayer un paquete de medidas: ampliar las márgenes de la ruta afectada, además de colocar balizas para que a los camioneros el desnivel no los encuentre desprevenidos, son algunas de las posibles soluciones.

Desde el Gobierno de Mendoza, el coordinador del Cruce Internacional Cristo Redentor, Osvaldo Gutiérrez, dijo que en esta temporada fueron al menos seis los accidentes que se produjeron con camiones. Si se compara esa cifra con el flujo habitual, que fluctúa entre 1.000 a 1.500 vehículos pesados trasladándose diariamente en ambos sentidos del trayecto, la cifra no es significativa. Aunque el perjuicio por las demoras y pérdidas económicas es lo que agrava esa estadística.

Este es uno de los temas que el viernes se colará en una reunión que mantendrán los representantes de ambos países que coordinan el paso internacional, organizada para idear el plan de contingencia de cara a la Semana Santa (ver aparte).

Dos curvas, la trampaAndrés Di Césare, vicepresidente de Aprocam, expresó que deberían modificarse los horarios de circulación, al menos ante eventualidades de este tipo, para desconcentrar a los afectados por un corte de tránsito generado por los accidentes.

Consideró que las autoridades chilenas son “poco flexibles” al respecto. “El motivo del último corte fue el vuelco de otro camión en la curva 23. Desde que comenzaron los trabajos en los Caracoles, las curvas 19 y 23 quedaron muy reducidas de anchura, siendo su ángulo inferior al radio de giro necesario para que los camiones con semirremolques puedan doblar. Estos vehículos vuelcan en esa zona porque el eje trasero cae al desnivel del asfalto, al no poder continuar sobre la traza de la ruta”, detalló Di Césare, quien relativizó el hecho de que los accidentes no hayan sido de gravedad, como sí los interpretaron en otros ámbitos: “Un camión cargado de combustible quedó tendido en la calzada y eso podría haber generado un perjuicio por la toxicidad. El otro costo es el de los empresarios: tener parado un transporte dos días implica cubrir gastos para el chofer y dejar de percibir plata cuando no se concreta el traslado”.

“No previeron contingencias”

De acuerdo a la información que hasta ayer manejaba el coordinador del Cruce Cristo Redentor por el Gobierno de Mendoza, Osvaldo Gutiérrez, los trabajos en los Caracoles continuarán hasta el 31 de mayo. Aunque esto dependerá de las condiciones climáticas: si se adelantan las nevadas, las obras se interrumpirían.

Gutiérrez contó que el próximo viernes habrá una reunión de la mesa de coordinación del paso (representantes de los servicios chilenos y argentinos), para evaluar la aplicación del sistema horario esta temporada y diseñar un plan de contingencia para Semana Santa. “Nosotros no tomamos decisiones, ya que la ruta no es de jurisdicción provincial. Seguramente también se hablará del conflicto con los camiones, que es sobre todo de circulación”, detalló el funcionario.

Desde Aprocam, Andrés Di Césare dijo que es responsabilidad de las autoridades chilenas lo que pasa en la ruta: “No previeron este tipo de contingencias y, por ejemplo, no tuvieron en cuenta la necesidad de una grúa que permita despejar rápidamente el camino. Cuando ocurrieron accidentes, la trasladaron desde otros sectores (como Santiago), por eso pedimos que también esto se tenga en cuenta en el paquete de soluciones para el sector camionero y la ciudadanía en general”.