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En este momento hay cuatro investigaciones en curso y dos acusados por sustraer fichas de alto valor de las salas de juego. La pesquisa está orientada a probar el delito pero también a buscar los cómplices. El modus operandi.

Revelaron detalles de cómo operan los roba fichas en los casinos de Mendoza

Por UNO

Por Leonardo Otamendiotamendi.leonardo@diariouno.net.ar

Los casinos son lugares donde el dinero corre sin cesar. No sólo los apostadores son tentados a apostar, aunque las posibilidades de ganar sean muy pocas, también algunos empleados se sienten motivados a ganar dinero fácilmente. Así elaboran algunas técnicas de sustracción de fichas, convencen a alguien para que las cambie por dinero y comienzan a obtener dividendos extras. Pero un día algunos son atrapados, despedidos y denunciados.

La semana pasada el casino Enjoy del hotel 5 estrellas Sheraton, ubicado en Primitivo de la Reta y Amigorena, de Capital, denunció a uno de sus jefes. Según la denuncia, Iván Pérez. hurtó unos $10.000 en fichas y las escondió en el bolsillo de su saco gris, situación que fue grabada por las cámaras del interior de la sala de juegos. El sospechoso fue imputado por hurto simple y echado del trabajo.

Este no es un caso aislado, al parecer es una práctica habitual de algunos empleados de los casinos. Los pocos croupiers que han caído en la tentación del robo tienen sus técnicas, los supervisores que creyeron que no iban a ser descubiertos poseen otras y a veces hasta los jefes de piso, como ocurrió con Iván. Siempre se necesita la complicidad de algún cliente, para que luego cambie las fichas por dinero. Los modus operandi son variados.

La Unidad Fiscal de Capital tiene en este momento cuatro investigaciones en curso con dos imputados. Son causas iniciadas en los últimos meses. En todos los casos los sospechosos son acusados de sustraer fichas de diversos valores, que van desde los $500 hasta los $1.000.

A la Justicia no sólo le interesa probar el delito también intenta establecer cómo funciona la red y dar con la persona o las personas cómplices a los empleados de los casinos. Porque a veces los croupiers o supervisores les entregan las fichas afuera a otras personas para que las cambien y en otras ocasiones, les pagan de más a los clientes y luego reparten esa ganancia.

Estos movimientos son detectados, en la mayoría de las veces, por las cámaras ubicadas en el techo de las salas de juego. Los casinos tienen decenas de filmadoras que registran todo y personal técnico que está observando permanentemente lo que sucede.

Una fuente dedicada a esta tarea dialogó con Diario Uno y reveló detalles de los delitos comunes que cometen los empleados.

En sus años de trabajo descubrió a unas 15 personas (entre croupiers, supervisores y jefes de piso) sustrayendo fichas. Contó cómo es su trabajo.

“Cuando detecto a alguien robando, no lo mando al frente de inmediato, lo sigo, trato de ver si hay más personas implicadas y cuando está todo registrado (grabado) le informo al gerente general”, explicó. Por lo tanto, se los deja robar un poco pero con el propósito de atraparlos cuando no queden dudas del delito que están cometiendo.

Una de las maneras de robo es en complicidad con los clientes. “Cuando un apostador le acierta a un número de ruleta el croupiers forma torres de fichas del color que le corresponde a ese cliente. Esos montoncitos se llaman stack. Bueno, entre medio de las fichas de ese jugador el pagado introduce una ficha que se denomina ‘de valor’, que puede ser de $500 o $1.000. Esto se llama stack sucio, pero así el apostador ganó el premio por el número acertado pero se llevó otra suma adicional que luego deberá repartir con el croupier”, detalló el encargado de las cámaras de un casino.

La otra técnica revelada es sencilla. “Los trajes de los croupiers no tienen bolsillos entonces llevan el pañuelo en la faja. Lo que hacen es sacar el pañuelo para sonarse la nariz y en un movimiento muy veloz, levantan una ficha con el dedo meñique, la guardan en el pañuelo y lo vuelven a guardar en la faja”, contó el vigilador.

De este modo, los empleados de los casinos que se animan a realizar estos robos van drenando fichas hacia sus cómplices cada vez que pueden hacerlo. Así logran reunir un dinero extra por mes aunque se arriesguen a perder el trabajo.