Diario Uno País

AMPROS denunció que no se cumple un convenio de 2008 para concursar los ingresos y ascensos.

Reclamos que van más allá del salario

Por UNO

Por Natalia Sosa Abagianossosa.natalia@diariouno.net.ar

Hace una semana escribí de la protesta que llevan adelante los trabajadores de la Salud y cómo los pacientes quedan atrapados en el medio del reclamo al no ser atendidos. Ayer a la mañana se cumplió una nueva jornada de asambleas y las noticias no son para nada alentadoras. Ninguna de las partes ha logrado un acercamiento, lo que implica que las medidas de fuerza seguirán el próximo martes y el jueves. De hecho, fueron planteadas por tiempo indeterminado.

En esta oportunidad quiero poner el foco en las peticiones de los médicos y enfermeros, ya que han denunciado una serie de faltantes en los hospitales y centros de salud, lo que agrava aún más el deterioro en la atención pública.

Isabel Del Pópolo, la propia titular de AMPROS –que nuclea a los galenos–, dijo que el panorama “es grave” ya que escasean desde jeringas, antibióticos, material quirúrgico y reactivos para los laboratorios hasta insulina para los diabéticos.

Los pacientes de los departamentos más alejados, como Lavalle, son los que más sufren esta falencia, ya que también padecen el no tener a disposición servicios de alta complejidad. Por eso, los estatales se trasladaron ayer hasta ese lugar para detectar los problemas más graves. Incluso se decidió hacer un relevamiento con todas las inquietudes que queden reflejadas en un libro de quejas. Lo mismo se replicará en otros centros sanitarios, con la idea de que todos los reclamos de los pacientes queden plasmados por escrito, para luego llevarlos hasta la Casa de Gobierno. “Queremos que los funcionarios sepan qué piensa la gente de su puño y letra y que después no salgan a decir que todo es un invento nuestro”, recalcó la representante de AMPROS.

También hablaron de que no se realiza el mantenimiento de las infraestructuras hospitalarias, lo que ha derivado en salas de partos con grandes huecos en las paredes, que fueron tapados con tela y pintura para salir del paso. Y como prueba existen varias fotos en manos del sindicato.

Otra de las grandes preocupaciones de AMPROS es que existe un convenio colectivo de trabajo firmado en 2008 -durante la gestión del radical Julio Cobos– que aún no se cumple. Uno de los puntos más importantes es que allí se establece el llamado a concurso para los ingresos, ascensos y la cobertura de los cargos jerárquicos.

Además se prevé que los contratos temporarios deben durar como máximo un año y que a los dos años se debe hacer un llamado para cubrir el cargo. Ninguna de las dos cosas se cumple en la actualidad, según los dichos de la gremialista.

Tampoco se tiene en cuenta el remplazo de los médicos que se toman vacaciones –dijo Del Pópolo–, ya que en algunos casos quedan vacantes ciertas especialidades por la falta de previsión.

“Existe una total anarquía en el sistema sanitario, que va más allá de los colores políticos de turno”, disparó la gremialista en alusión a ciertas situaciones que deben padecer los profesionales. Como ejemplo, contó que se toman pediatras recién recibidos para trabajar en el Notti y no se prioriza al personal con experiencia.

Otro hecho particular se presenta en las guardias, donde “no existe un parámetro para abonarlas”, aseguró Del Pópolo, quien detalló que algunos hospitales pagan $1.800 por esta prestación y otros hasta $4.000 (teniendo en cuenta la misma especialidad).

Por lo visto, la protesta de los médicos va más allá de lo salarial, ya que cada uno de estos pedidos incide directamente en la calidad del servicio de la salud pública.

Sería bueno que se pudiera avanzar en alguno de ellos y que los mendocinos que no tienen obra social puedan acudir a un hospital en condiciones para atenderse, sin necesidad de recurrir al sector privado. Siempre y cuando cuenten con los recursos suficientes, ya que de lo contrario no tendrán otra salida.