Diario Uno País

Llevan un año y medio en baja las operaciones de compra-venta y alquileres de inmuebles. Las más afectadas son las propiedades que cuestan más de $400 mil. El movimiento comercial bajó el 50%.

Por culpa del dólar, la actividad inmobiliaria sigue en caída libre

Por UNO

Mariana Gilgil.mariana@diariouno.net.ar

Hace un año y medio que la actividad inmobiliaria y de la construcción de la provincia está en picada. La brecha entre el dólar oficial y el paralelo trajo desconfianza y cada vez es más difícil que se concreten las operaciones de compra-venta y alquileres de inmuebles.

Las propiedades cotizadas a más de $400 mil están frenadas y bajó el 50% el movimiento comercial de este rango porque se cotizan con la moneda estadounidense. Por el contrario, las únicas que sobreviven a la crisis son las valuadas a un valor menor al mencionado porque se venden en pesos. Así sintetizó la situación del sector, Santiago Debé, titular del Colegio de Corredores Inmobiliarios de Mendoza.

“El problema son las propiedades que superan ese monto porque a los propietarios no les conviene vender en pesos porque no sirve como ahorro por culpa de la inflación”, argumentó Debé.

“El dólar afectó gravemente al mercado inmobiliario y hace cada vez más difícil que se pongan de acuerdo el vendedor y el comprador, porque este último quiere cotizar las propiedades al valor del blue, mientras que el interesado en adquirir un bien pretende pagarlo a precio oficial”, se explayó el corredor inmobiliario.

Y comparó la situación de 2003 al 2007 cuando la actividad estaba activa porque las operaciones no dependían de los dólares y la inflación era menor. “Los ciudadanos tenían confianza y atesoraban sus ahorros en pesos. En cambio, ahora, la inflación es alta y los mendocinos sienten que la moneda argentina se evapora y por eso se vuelcan a una moneda dura como es el dólar”, explicó.

El CEDIN, un paliativo

El proyecto de ley presentado por el Gobierno, que propone el blanqueo de dólares a cambio de bonos válidos para la compra de bienes inmuebles, generó pocas expectativas en el sector inmobiliario de Mendoza.

Para Debé, los Certificados de Depósito para Inversión Inmobiliaria (CEDIN), no resolverán los problemas de fondo. Sólo funcionarán como una acción paliativa y podrían reanimar el mercado inmobiliario, aunque hay  desconocimiento de su reglamentación.

En cuanto a las soluciones a la situación crítica que atraviesa el sector, el máximo representante de las inmobiliarias, manifestó: “El Estado no debe intervenir porque al mercado inmobiliario y de la construcción hay que  dejarlos libres, y que operen con el juego de la ofertademanda. Estos sectores no se pueden ‘cartelizar’, es decir, no se puede regular o controlar la actividad porque los perjudica”.

Entre las medidas que se deberían implementar mencionó: “Mercado libre, inflación controlada ( no mayor a un dígito), recuperar confianza en el plan económico consensuando con todos los sectores políticos y económicos. Así, se levanta todo, ya que la Argentina tiene un potencial de recuperación extraordinario de las condiciones y no hacen falta fórmulas mágicas”.

Abajo las pretensiones

Los locales comerciales y las oficinasdel centro mendocino también fueron afectados por la recesión.

Frente a esto, Debé hizo un llamado a los propietarios a que adapten los precios de los alquileres a raíz de la situación económica que atraviesa el país. “Tienen que bajar las pretensiones porque es peor tener un local desocupado que no genera divisas y hay que seguir manteniéndolo. También hay que tener en cuenta que el emprendedor que va instalar un local comercial tiene que adaptarlo para su explotación con amoblamiento, reformas, máquinas, personal y mercadería, además de los costos de alquiler e impuestos. Los pequeños comerciantes no tienen espaldas para mantener un local de 30 o 50 metros porque la situación es complicada y por eso, muchos negocios cierran sus puertas”, subrayó.

Y para graficar aún más el panorama, explicó que hace 30 años que no se construye un edificio comercial en el centro porque la actividad está cayendo y no hay rentabilidad.

Las únicas que zafan son las construcciones de edificios por fideicomiso. Otro segmento que no escapa a la crisis es el de los alquileres de oficinas, que también viene en descenso y la demanda cayó más del 50%.

“En Buenos Aires el panorama es peor y mucho más grave que acá porque allá todo esta a valor dólar, hasta los alquileres de cocheras”, comparó el titular del Colegio de Corredores Inmobiliarios de Mendoza.

Festejo de los corredores

Los corredores públicos inmobiliarios de Mendoza festejarán el sábado su día –fue establecido por Ley Provincial Nº8.108, sancionada el 3 de noviembre de 2009– con una cena conmemorativa en Finca Don Miguel-Juri Bianchini.

Son más de 600 los invitados, entre ellos, corredores inmobiliarios provinciales y nacionales, autoridades del Gobierno, judiciales, legislativas, comunales, colegios profesionales y cámaras empresariales de la provincia.

Esta fiesta de tradicional jerarquía constituye un foro de encuentros políticos y empresariales, y un escenario propicio para fortalecer los vínculos entre los sectores público y privado.

Además, en esta oportunidad, contará con un sector de exposición constituido por stands donde empresas y municipios exhibirán sus novedades.

El Colegio posee más de 1.300 matriculados con oficinas en Ciudad, San Rafael y delegaciones en San Martín, Luján, Maipú y Valle de Uco.