País Martes, 1 de mayo de 2018

Pino Solanas: "Si nace un niño malformado, los padres se culpan y no denuncian"

El senador nacional y director de cine estrenará este jueves su documental "Viaje a los pueblos fumigados" que, según el autor, demuestra la "tragedia" del uso de agrotóxicos.

El senador y director de cine Fernando "Pino" Solanas estrenará el próximo jueves "Viaje a los pueblos fumigados", el documental que según sus palabras demuestra la "tragedia" que sufre el país tras la instalación de un modelo agroindustrial a base de agrotóxicos y que genera profundos daños ambientales, y modifica geneticamente la naturaleza y la salud humana.

"Una de las cosas que más me impactó mientras hacíamos el documental fueron las malformaciones y la cantidad de abortos, que no son abortos, sino nacimientos prematuros a causa de todo este envenenamiento en los pueblos fumigados. Lo terrible es que cuando nace un niño con alguna malformación, los padres sienten culpa, lo ocultan y no denuncian por miedo a perder el trabajo", dice Solanas en diálogo con NA.

El filme que se grabó en siete provincias argentinas arranca con imágenes del desmonte en un extenso campo del norte en el que según cuentan algunas de las personas que participaron, se usará para sembrar soja transgénica.

Durante el documental Solanas denuncia las consecuencias del modelo de agro negocios, que parten desde el desplazamiento de las comunidades aborígenes y de los pequeños productores rurales, que se ven obligados a abandonar el campo, ya sea por hambre, o por la desaparición de la flora y la fauna, hasta el lado más oscuro que son los graves efectos que tiene sobre la salud.

En la película, que ya pasó por varios festivales de cine del mundo, Solanas además de denunciar el modelo agrario, los casos de niños muertos por agrotóxicos y otras consecuencias, plantea que existe otro modelo de producción y que ya hay en el país un importante desarrollo de productores ecológicos y orgánicos que producen y venden alimentos libres de agrotóxicos.

-¿Cómo surgió la idea de hacer este documental?.

-Vengo ocupándome de la temática ambiental desde los años 90. Desde que llegué a la Cámara de Senadores. Este documental es la profundización de todas las leyes y proyectos que presenté en la comisión, y que por supuesto no fueron aprobadas. Siempre fueron vistas con horror.

-En otra entrevista al referirse a la película dijo que "es un frankestein que nadie quiere mostrar". ¿Qué significa?

- Lo que no se quiere mostrar es el lado oscuro del modelo agroindustrial. Ese modelo tiene pérdidas que son el impulso de la deforestación del bosque nativo, darle la espalda a los miles de emigrados que deambulan por las periferias de las capitales provinciales y después las consecuencias sobre la salud.

-¿Qué es lo que más le marcó al hacer esta película?.

-Las historias de vida de los chicos de las escuelas especiales que no pude incluir porque no tenía la autorización para filmarlos porque iba en contra de lo que hace el patrón de sus padres. Alrededor de todas las regiones agrícolas se han multiplicado las escuelas especiales para chicos con retardos mentales, y diversas enfermedades. Esto se oculta y las familias no lo denuncian por miedo a perder el trabajo o ni siquiera lo asocian a los agrotóxicos.

-En el filme se muestra cuando usted se hace un análisis de sangre y orina...

- Los especialistas entrevistados cuentan que aunque uno viva lejos de las zonas de cultivo, los tóxicos se impregnan en las verduras y las carnes que se venden sin ningún tipo de control. Yo venía sufriendo dermatitis, y otras problemáticas. Me dijeron estás que estaba contaminado y lo relativice, y es lo que hace toda la gente. Me hice el análisis y al mes me llamaron y me contaron que el resultado arrojó pesticidas en sangre y glifosato en orina.

-¿Recibió críticas desde algún sector?.

-Las recibimos antes de que nadie vea la película, fue cuando se enteraron que fuimos invitados al Festival de Berlín y se lanzaron los trolls en las redes. Nos dijeron de todo, mentirosos, estafadores, ignorantes. Hay que pensar que la facturación del negocio agroindustrial, sólo con lo del glifosato son más de 3 mil millones de dólares. Y hay sectores que siguen diciendo que si no es del campo de qué vamos a vivir y en la Argentina todo el campo fumiga.

-¿Pero existe otra manera?.

- Claro que se puede hacer de otra manera. Ahora todos los cultivos en el país se fumigan y no sólo con glifosato, sino con algunos venenos más peligrosos. Pero existe la posibilidad de hacerlo de otra manera. Podrán decir todo lo que quieran pero la experiencia que hay en Estados Unidos, Canadá y en Europa sobre el desarrollo que están teniendo las huertas tradicionales y familiares es enorme. Hay experiencias extraordinarias.

-Para eso se necesita un cambio más globlal...

- Esto es un cambio cultural. El día que se comprenda que es necesario comer sano todos vamos a buscar y encontrar el cantero donde sembrar. Esto debería empezar por la escuela en donde se enseñe a hacer huertas a cada alumno.

-¿Ve posible ese cambio? .

-Por supuesto que si, pero estamos gobernados por gente tan inculta que no tiene nada que ver con esto y ven al gobierno como plataforma de negocios. Vivimos en un país que nadie controla nada. Por eso hice esta película porque tengo la esperanza de que se promueva un debate que es necesario que llegue a las más altas esferas para que se de curso a una legislación que regularice la fabricación de los alimentos.