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Desde diciembre de 2013 el yate que usaba el ex secretario de Transporte del kirchnerismo Ricardo Jaime está varado en el puerto de Piriápolis, Uruguay.

Piden acelerar la repatriación del yate de un millón de dólares de un ex funcionario sospechado de corrupción

Por UNO

Ricardo Jaime está procesado por enriquecimiento ilícito. Se comprobó que usaba dinero negro -producto de los negociados oscuros que hizo en el área de Transporte entre 2003 y 2009- para vivir y para comprar algunos bienes. Se demostró que compró, entre otras cosas, casas, autos, un avión de 4 millones de dólares y un yate valuado en un millón de dólares.

El yate está amarrado en Uruguay a disposición del juez Sebastián Casanello quien procesó a Jaime y tiene a su cargo el expediente por enriquecimiento ilícito. El fiscal del caso, Carlos Rívolo, quien acusó a Jaime de enriquecerse de manera ilegal, le pidió al juez que acelere los trámites para traer a la Argentina el yate modelo Altamar 64 llamado Capricornio cuya matrícula es DL2153AC.

El barco está secuestrado en Uruguay a disposición del Juzgado Letrado de Primera Instancia en lo Penal Aduanero y de Adolescentes de Maldonado de 2º Turno, a cargo del juez Gerardo Fogliacco. Desde 2013 nadie se presentó para reclamar la propiedad del barco.

"Como se ha podido advertir de lo que surge de las actuaciones labradas por la justicia uruguaya, no se ha presentado ninguna persona a solicitar la restitución de la embarcación, pese al tiempo transcurrido desde que fue secuestrada. Ello no sólo tiene que ver con su origen ilícito, sino que además se relaciona con la forma en que fue adquirida, es decir, a través de un conglomerado de distintas empresas extranjeras, ubicadas en distintos países –en su mayoría paraísos fiscales- destinado a comprar ese bien mediante sucesivas transferencias de entidades bancarias de diferentes países, con la finalidad de ocultar el origen del dinero y al verdadero destinatario de los mismos, Ricardo R. Jaime; apareciendo como denominador común –ya sea como "representante" o "autorizado" por esas empresas extranjeras- Manuel Vázquez, principal asesor del primero, al tiempo que se desempeñaban como funcionarios públicos en la Secretaría de Transporte de la Nación, Jaime como titular y Vázquez como asesor de gabinete", señaló el fiscal Rívolo.

Vázquez, que está procesado como testaferro de Jaime, y era quien manejaba algunos de los tantos negocios sucios que se hicieron en la Secretaría de Transporte, aparece como una de las personas autorizadas a retirar el yate del astillero que vendió la embarcación. Jaime también había autorizado mediante una carta, a que Vázquez cobrara "comisiones" (coimas) por la compra de trenes españoles hecha por Argentina a partir de 2005. Buena parte de esos trenes adquiridos en cientos de millones de pesos, no funciona y constituyen un capítulo poco difundido de la "Revolución ferroviaria" anunciada por el oficialismo.

En el entramado de sociedades que compraron el barco que para la Justicia es de Ricardo Jaime, aparece una situada en Delaware, Estados Unidos que a su vez está integrada por una basada en Belize y otra en Bahamas. La clásica operación de empresas cáscara que intenta evitar que se consiga saber el nombre del verdadero dueño de un bien. Los abogados que firmaron el contrato de compra en nombre de la empresa estadounidense Dalia Ventures LLC, son Carlos Lluch y Raúl Viola, vinculados a la empresa Trenes de Buenos Aires (TBA).

Fuente: Infobae

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