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Tras la ruptura por el aislamiento local de La Cámpora y el desdoblamiento electoral, Pérez recibió ayer el perdón presidencial La Nación le refinanció $80 millones de los  intereses de la deuda provincial. L

Paco Pérez volvió a la Casa Rosada después de tres meses

Por UNO

Alejandro Gamerogamero.alejandro@diariouno.net.ar

Paco volvió a la Rosada y fue millones, casi como Evita y la histórica frase que la celebra en un poema de José María Castiñeira de Dios.

Es que el gobernador regresó ayer a la casa presidencial invitado oficialmente a un acto de Cristina, después de tres meses de vagar en el ostracismo kirchnerista.

Tras la ruptura ejecutada por el Gobierno nacional luego del desdoblamiento electoral mendocino y de que ni Pérez ni el PJ local entregaran los espacios que Cristina Fernández de Kirchner pidió en las listas de las PASO para La Cámpora, Paco volvió y recibió de la mandataria un beso y la prórroga del pago de $80 millones en intereses de la deuda que Mendoza mantiene con la Nación.

El escenario donde se oficializó el perdón K a Pérez, en pleno anuncio del segundo tramo del programa de desendeudamiento para 17 provincias, tampoco parece haber sido casual.

Aunque nadie lo recuerde, el gobernador Francisco Pérez tuvo que morder el polvo el año pasado cuando se fue a las manos contra YPF y el Gobierno nacional por la pulseada de ley de hidrocarburos y la disputa de las reservas petroleras.

Aquella actitud le valió que la Casa Rosada lo dejara fuera de la firma de la tercera etapa de este mismo programa, el que le habilitarían más tarde, cuando llegaron a un acuerdo en la pelea por el crudo.

Reconciliación vital

La reanudación de las relaciones del peronismo provincial y de Francisco Pérez con el Gobierno nacional coincidió con el pedido de la presidenta Cristina Fernández de Kirchner a la dirigencia pejotista y kirchnerista nacional, de deponer ambiciones electorales propias y dejar en sus manos las listas, mandato que ayer mismo se empezó a cumplir y comunicar.

El mendocino Diego Bossio, titular de la ANSES, declinó sus intenciones de ir por la gobernación de la provincia de Buenos Aires, y el gobernador de Entre Ríos, Ricardo Urribarri, se bajó de la carrera presidencial.

Pérez, por el contrario, no confirmó oficialmente que vaya a declinar su  candidatura a diputado nacional en primer término por  Mendoza, postulación que habría desatado la furia de Cristina.

Es más, hace 48 horas le dijo a radio Nihuil –hablando en tercera persona–, que “Omar Félix, Rubén Miranda, Guillermo Carmona, Anabel Fernández Sagasti y Paco Pérez quieren ser diputado o senador nacional pero no hay lugar para todos, por lo que la mejor forma es dar la competencia en las PASO nacionales”.

Candidato o no, la reapertura del diálogo con la Casa Rosada es vital para el peronismo provincial, porque llega justo 40 días antes de las elecciones  del 21 de junio, donde se jugará la suerte de 15 intendencias, media Legislatura y la gobernación de los próximos cuatro años.

Y después de los resultados de las PASO, con la UCR y su frente en punta, en el PJ creen que necesitarán el apoyo nacional para revertir la elección.

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