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El magistrado miembro de la Suprema Corte dio a conocer su pensamiento personal sobre las posibles modificaciones que puede llegar a sufrir la Carta Magna provincial. Pidió consenso social y político.

Nanclares: "No creo que los problemas de gestión se deban a que tenemos una Constitución antigua"

Por UNO

Daniel Calivares calivares.daniel@diariouno.net.ar

Mientras en el justicialismo debaten si el plan de reformar la Constitución sigue vigente o no, desde la Suprema Corte aparecen voces referidas a estas posibles modificaciones y piden un consenso político y social.

La reforma de la Carta Magna es uno de los grandes anhelos del gobernador Francisco Pérez, quien a los pocos días de comenzar su gobierno, anunció su idea de modificarla, junto a una ley de sueldos, que quedó sepultada en algún cajón de casa de gobierno.

Sin embargo, han sido pocos los avances que tuvo la idea de Pérez, a más de un año de iniciadas las conversaciones con los sectores de la oposición.

“Como todo, depende de cual vaya a ser el contenido de la Constitución”, explicó el integrante de la Suprema Corte de Mendoza, Jorge Nanclares, cuando se le preguntó por su opinión sobre una posible reforma constitucional.

La reforma todavía es una posibilidad porque el gobierno maneja dos alternativas.

La primera es insistir en el proyecto que envió el Ejecutivo a la Legislatura y que tiene consenso en varios aspectos, menos en uno: la reelección para el gobernador, algo que Pérez reclamó el 1 de Mayo y que la oposición no está dispuesta a darle.

La otra opción es insistir con un proyecto del senador Gustavo Valls, aprobado por la Legislatura, en el cual se solicita al Ejecutivo que llame a elecciones de convencionales constituyentes para modificar la Constitución, usando una ley aprobada y votada en referéndum.

Sin embargo, esta opción choca con los posibles planteos judiciales de inconstitucionalidad y el desacuerdo de los partidos opositores.

Si bien Nanclares no quiso opinar específicamente sobre uno de los dos, sí dejó ver que en su pensamiento no existe una urgencia de reformar la Carta Magna.

“No creo que los problemas de gestión que pueda tener la provincia se deban a que tenemos una constitución antigua”, explicó el magistrado. De esta forma dio la razón a los que se refieren a que la constitución data de muchos años, pero agregó que “es muy flexible y puede servir de soporte para cualquier tipo de gestión política”.

En ese sentido, el ministro de la Suprema Corte recordó que los derechos que ya figuran en la Constitución Nacional, están protegidos por la provincial.

Igualmente Nanclares señaló que una reforma también puede ser beneficiosa, “si la herramienta sirve para modernizar algunas instituciones, la autonomía municipal, algunas estructuras judiciales, como el jury de enjuiciamiento y una serie de cosas donde puede haber trabas constitucionales”, explicó el magistrado, quien supo ser presidente de la Suprema Corte.

No obstante, Nanclares se mostró partidario de que si se avanza en una reforma, sea con una mayoría de partidos unidos detrás de ella.

“Soy un convencido de que antes de las reformas, deben haber pactos políticos. En la del ´53 fue un pacto entre unitarios y federales y el pensamiento mixto de Alberdi, la reforma del ´94 fue consecuencia del Pacto de Olivos, no se pueden imponer las reformas por criterios sino por consenso, cuando se consiguen los consensos entonces es una buena reforma, una reforma que no esté impuesta por un consenso social y político está destinada al fracaso”, sostuvo Nanclares.