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viernes 27 de octubre de 2017

"Mujer entera", fuerte documental en torno a la trata de personas

El cineasta Ulises de la Orden realiza una profunda radiografía del flagelo de la trata de personas con fines de esclavitud sexual en su documental "Mujer entera", que se exhibe desde ayer en el Cine Gaumont y en donde revela las complicidades policiales, judiciales y estatales que posibilitan la existencia de este delito, pero también pone el foco -por primera vez- en el papel de los clientes de la prostitución.

El filme denuncia a proxenetas, cafishos y rufianes, pone en evidencia la complicidad de policías y funcionarios estatales, hace especial énfasis en las personas que luchan por recuperar y proteger a las víctimas, pero además pone en evidencia el papel que los clientes prostibularios tienen en todo este entramado donde la mujer es convertida en un objeto.

"Es la primera vez que hago una película que no elijo. El tema me lo propuso Gaspar Segafredo, el guionista, y me costó un poco al principio, pero a medida que fue avanzando la investigación me fui comprometiendo y entusiasmando. Era evidente que era un tema urgente, de suma actualidad. Creo que es la primera película que hago de un tema tan caliente", recordó el director de "Desierto verde" y "Río arriba".

En diálogo con la agencia Télam, el cineasta señaló que "esta es la más cruda y áspera de todas mis películas. Creo que ni siquiera se me venía a la mente una puesta en escena, sino que preferí poner en escena la mayor cantidad de voces posibles. Creo que terminé de meterme con el tema cuando encontré al cliente como sujeto, y eso fue de lo que quería hablar".

De la Orden, que accedió con su cámara a una reunión de hombres consumidores de prostitución, siente que "si bien es un tema que se habla todos los días, el cliente es el que siempre queda a salvo, porque no está ni siquiera judicializado ni señalado socialmente. Ahí pensé que tenía algo nuevo para decir".

"Generalmente lo que encontramos es que se habla de la víctima, de la mujer en estado de esclavitud sexual. Se habla de la connivencia del Estado y después se habla de las redes mafiosas, pero al cliente nunca se lo menciona, siempre queda a salvo. Por eso, lo que queda más subrayado en la película es que el cliente es un actor imprescindible para que existan las redes prostibularias, y sin estas redes no habría mafias", explicó.

Para el director, "todavía están naturalizados el varón consumidor de prostitución, el irse de putas y el debutar pagando. Por eso me gustaría que la película invite a reflexionar sobre si esa naturalización es algo que está en nuestro ADN o en realidad es una configuración cultural, que se puede cambiar con educación".

"Creo que todo tiene que ver con tener una mejor educación en relación al respeto hacia el otro y especialmente hacia la mujer. Y en ese sentido espero que la película deje un saldo positivo", auguró el director, cuyo documental será exhibido además, a partir del próximo 12 de noviembre, en el Museo de Arte Latinoamericano de Buenos Aires (Malba).

"Mujer entera" muestra en detalle cómo Argentina en la última década se convirtió en un país de origen, tránsito y destino de la trata de personas, un delito transnacional de dividendos millonarios, a través de numerosas entrevistas a mujeres y hombres comprometidos con la búsqueda de víctimas de trata, especialistas, militantes y algunas prostitutas que afirman haber elegido esa opción para poder vivir mejor.

Si bien los paisajes donde existe la trata cambian, el interior de los prostíbulos es el mismo: burdeles, whiskerías, privados, garitos, piringundines y puteríos son la punta del iceberg de la esclavitud y la explotación de las mujeres, que tiene como base la normalización cultural del alquiler de cuerpos prostituidos.

"Hay que decir las cosas como son, ponerlas en palabras, mostrar las cosas que se hicieron en estos años en términos de comunicación para visibilizar las redes prostibularias para advertir sobre cómo es la vida esclavizada sexualmente. Pero sobre todo en nuestro cotidiano es donde debemos educar para la igualdad y la diversidad y romper esa naturalización de objetivar a la mujer", afirmó De la Orden.

Y concluyó que "hay que ver cuánto podemos hacer como sociedad para ofrecerles a las mujeres que eligen la prostitución o que son víctimas de la trata otros caminos. Lo más importante es ofrecerles a las víctimas un sistema de contención y refugio donde puedan recomponerse y curarse".
Fuente: Télam

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