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Tres hermanos siguen la tradición desde sus bisabuelo. Muchos integrantes de la familia continuaron la vocación y se alistaron. Ya tienen el título de auxiliar en seguridad en la institución provincial y apuestan a recibirse de técnicos superiores.

Los trillizos policías

Por UNO

El acto de egreso de la carrera de auxiliar en seguridad realizada en Santa Fe en la que se graduaron 374 cadetes tuvo una historia singular: por primera vez en la vida institucional de la policía provincial ingresaron a la fuerza hermanos trillizos gemelos.

Tres hermanos siguen la tradición desde sus bisabuelo. Muchos integrantes de la familia continuaron la vocación y se alistaron. Ya tienen el título de auxiliar en seguridad en la institución provincial y apuestan a recibirse de técnicos superiores.

Con evidente orgullo y desbordantes de alegría los trillizos de apellido Visconti se brindaron al requerimiento de la prensa capitalina para dar a conocer cómo y por qué decidieron alistarse en la policía santafesina.

"Es la primera vez que hay trillizos en la fuerza. Somos los primeros y seguimos la tradición desde mi bisabuelo. Nuestros abuelos fueron policías, nuestros padres lo son y también tenemos tíos y primos con la misma vocación", dijo Gonzalo Visconti minutos después de la ceremonia de egreso realizada en el Colegio Inmaculada Concepción de Santa Fe y presidida por el gobernador de la provincia, Antonio Bonfatti.

"Estamos muy contentos porque cumplimos nuestro objetivo de ser policías. También porque fue posible estudiar y recibirnos juntos. Ahora esperemos que nos toque el mismo destino porque somos inseparables", consideró su hermano Rodrigo, y Fabricio acotó: "No sabemos si existe otro caso similar".

Familia policial.Gonzalo, Rodrigo y Fabricio, de 21 años, decidieron seguir la tradición familiar y se inscribieron para cursar la carrera de auxiliar en seguridad y el lunes recibieron el diploma de manos del gobernador. Son hijos de Atilio "Nino" Visconti, comisario inspector de la Unidad Regional XIX e instructor del Instituto de Seguridad Pública (Isep) y de la sargento Patricia Spicher, quien se desempeña en la jefatura de esa regional con asiento en Vera.

Los "trillis", como los llaman en la familia, tienen un hermano bombero zapador de 24 años, que vive y trabaja en Vera. "Mi tío fue policía, mi abuelo paterno fue policía, mi abuelo materno fue comisario en el ramal de La Gallareta y lo mataron en el kilómetro 109, cuando mi madre era joven. A su vez, el jefe de patrulla que iban a buscar esos detenidos que asesinaron a mi abuelo, era un tal Federico Visconti. Con el tiempo, se casaron mi madre con mi viejo que era empleado de Vialidad Provincial. Lo tenemos en la sangre", contó Gonzalo.

"Ellos están muy orgullosos de llevar el uniforme, como lo hicieron sus bisabuelos, abuelos, tíos paternos, su padre y yo", contó ayer con absoluta satisfacción a LaCapital, Patricia, la mamá de los flamantes agentes del orden.

La mujer dijo que "ellos tomaron la decisión de ingresar a la policía hace cuatro años pero no podían anotarse porque aún no habían finalizado 5º año secundario. Apenas terminaron se anotaron y tuvieron la suerte de ingresar".

Los trillizos se inscribieron en Vera y rindieron los exámenes de rigor en Santa Fe. Luego cursaron primer año en Rosario y el segundo en Santa Fe. Ahora, tras la ceremonia de egreso, gozan de un franco hasta el 9 de septiembre, cuando deberán presentarse para conocer cuál será su destino.

Deseo. "Ojalá que les toque a los tres juntos porque ellos nunca se separaron y siempre compartieron todo", explicó la mamá, quien para ejemplificar contó que "dos de ellos repitieron el cuarto año de la secundaria porque les fue mal en una materia. Entonces Rodrigo, para cursar al año siguiente junto a sus hermanos, rindió intencionalmente mal esa misma materia. Me enteré después y no me cayó bien el gesto en ese momento pero ahora lo entiendo y lo valoro".

Patricia, hizo un alto en el diálogo para repasar con un destello fugaz la historia de sus hijos. "Unicamente yo sé lo que pasé para poder criar de golpe a estos tres chicos. No fue fácil. Teníamos a Eladio, el mayor, y llegaron ellos que pudimos criar gracias a la ayuda de familiares y amigos", confió.

Atilio y Patricia de 43 y 42 años, fueron padres y abuelos jóvenes. "Gonzalo tuvo a su hijo Tiago hace cuatro años, Rodrigo tiene una nena de un año y medio y un varoncito de tres meses y Fabricio tiene a su mujer en el quinto mes de dulce espera", dijo con ternura Patricia, quien volvió a rogar por la unidad familiar. "Es por eso que me gustaría que le toquen destinos cercanos y que no les suceda como a mí, que al principio de mi carrera vivía en Vera pero trabajaba en Melincué", recordó.

"Tendría que escribir un libro para recordar todo el sacrificio que significó trabajar tan lejos de mi casa y criar a mi familia. Pero ya pasó, llegó el momento de disfrutar, de gozar el logro de los hijos que es como el propio", consideró Patricia.

Fuente: La Capital de Rosario.

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Los trillizos.
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