Diario Uno País

Lo dijo el secretario gremial del SUTE, Alberto Ortiz. Un legislador pide que se cambie el actual régimen de faltas.

Los docentes no denuncian agresiones por miedo, indicaron desde el SUTE

Por UNO

Por Laura Zuliánzulian.laura@diariouno.net.ar

“Hay muchos docentes que no denuncian porque tienen miedo de que, si lo hacen, la situación después se vuelva más grave”, dijo Alberto Ortiz, secretario gremial del Sindicato Unido de Trabajadores de la Educación (SUTE). El representante gremial señaló que, en muchas ocasiones, los trabajadores no quieren que sus casos sean reflejados en la prensa por miedo a que las posibles represalias de los padres de los alumnos se tornen peores.

Ortiz agregó también que ellos le pidieron a la Dirección General de Escuelas (DGE) que los haga partícipes del nuevo protocolo de seguridad. Un docente que prefirió no revelar su nombre dijo que las agresiones de las que son víctimas no son nuevas y que todos en algún momento de su actividad han sido objeto de algún tipo de maltrato.

La polémica sobre la violencia contra los docentes se desató luegode que una madre agrediera a la  maestra de su hijo, después de que supuestamente lo habían secuestrado a la salida de clases en una escuela de Las Heras. Ahora, los educadores reclaman una norma que los proteja.

“Queremos que haya una ley de protección docente. Ésta es la primera manifestación, pero vamos a hacer todas las que hagan falta y no vamos a descansar hasta obtener lo que pedimos”, avisó Marta Gil, la directora de la escuela Origone, en donde ocurrió el episodio. Las declaraciones fueron en medio de una protesta que organizó un grupo de maestros en forma independiente en pleno centro mendocino.

Críticas a la actual norma

El senador por el PRO Gustavo Cairo presentó un proyecto de ley en el que pidió que se deje sin efecto la resolución Nº445 de la DGE que aprobó el nuevo régimen de faltas enlas escuelas. El legislador quiere que se restituya la norma que estaba vigente antes, que es la Nº604 del 2002.

El senador señaló que “resulta difícil comprender cómo una falta extremadamente grave, como podrían ser acciones riesgosas para la integridad física de los docentes, lleve aparejada la pérdida de 10 o 12 puntos, que además pueden ser recuperados” según el nuevo sistema de convivencia escolar.