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Las reinas dieron brillo a las joyas

Alejandro Gamerogamero.alejandro@diariouno.net.ar

Arrumbados por casi 20 años en oscuras cajas de seguridad, el oro y las joyas que alguna vez fueron empeñadas como prenda brillaron por fin, anoche, en la bella humanidad de las reinas vendimiales que con encanto y magia desfilaron en el ECA.

Son las alhajas que quedaron sin rumbo ni destino tras el cierre del ex Banco de Previsión Social y que ayer vieron la luz para ser subastadas en breve y volver a existir para lo que fueron creadas.

Se trata de pulseras, collares, anillos, brazaletes con brillantes, aros y colgantes de oro y platino con los que el Estado provincial espera recaudar al menos $1 millón, que destinará a salvar a aquellas mujeres que la pasan muy mal, a través del programa gubernamental de violencia de género.

Son parte de 698 piezas, entre las cuales se cuentan 18 kilos de oro, que fueron presentadas nuevamente en sociedad en el desfile organizado por el Gobierno y la Comisión de Reinas Nacionales de la Vendimia (Corenave) para que los interesados pudieran apreciar las joyas antes de ofrecer un precio por ellas.

Del 24 al 26 de abril será la subasta, en un lugar aún a fijar. Graciana Furlotti, titular de la DAABO (ente que administra los activos residuales de los ex bancos provinciales), reveló el gran interés que despertaron las piezas.

“Tuvimos consultas de particulares, y también de joyeros locales y de España, Chile y Estados Unidos”.

Cuando se le consultó sobre la expectativa de lo que esperan recaudar, la funcionario dudó y dijo: “Estamos terminando de hacer la base (los valores de piso de la subasta), pero, bueno, estimamos que podremos alcanzar el millón de pesos”.

Con gran asistencia de público, el 90% féminas, las reinas desfilaron ataviadas de joyas y con glamorosos vestidos del diseñador Ariel Quintana, cosechando un cerrado aplauso al final del desfile.

La última en pisar la pasarela fue la saliente reina nacional de la Vendimia, Wanda Kaliciñski, quien con un vestido de novia lució la joya más preciada de la noche: una pulsera con 148 brillantes y 38 zafiros azules.

“Me tocó esa pulsera porque llevaba el vestido de novia. Las joyas son preciosas. No sé si gastaría lo que salen, pero, la verdad, me he quedado media hora mirándolas porque brillan de verdad”, dijo Wanda.

Sobre la experiencia dijo: “Desfilar no me gusta, pero lo hice por la causa y estoy muy contenta”. 

A su turno, Lorena Lorca, reina nacional de la Vendimia por La Paz en 1996 y miembro de la Conerave, expresó así su satisfacción: “La verdad que es un éxito, porque trabajar por la prevención de la violencia de género ha sido una de las campañas más fuertes que hemos realizado”. 

Además de Wanda, en la pasarela desfilaron las reinas Stella Maris Laborde, Anabel Molina, Candela Carrasco, Florencia Destéfanis, Florencia Moreno Tous, Nuri Donnantuoni, Gabriela Koltes y Marinés Babuggia.

Perlitas entre oros y soberanas

  • El traslado del lote de joyas que se llevó hasta el Espacio Contemporáneo de Arte (ECA) estuvo custodiado por un celoso operativo de seguridad con la Policía.
  • Con gran estilo y espontaneidad se desenvolvió Candela Carrasco cuando, en medio del desfile, un anillo se le enganchó en el vestido. Con algo de actuación y una gran sonrisa, salió del paso con el aplauso del público.
  • Anabel Molina fue de las que más desfilaron y en la última pasada lo hizo junto a su pequeña hija Geraldine, quien –al igual que su madre– saludó como una reina vendimial. 
  • El magistrado de la Suprema Corte de Justicia Mario Adaro no se perdió el desfile y se sentó junto a Buenas Ondas Morales, con quien se divirtió largo rato. 
  • La reina Gabriela Koltes desfiló glamorosa y luego, más deportiva, partió raudamente porque tenía que jugar un UNO/Marcelo Carubín partido de hockey. 

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